Foto: Adam Isacson / Giovanni Moreno C.

Arco Iris: ¿Qué balance hace sobre la relación de Colombia y Estados Unidos durante el gobierno de Obama?

Adam Isacson: Han puesto a Colombia en una especie de autopiloto, a gastar toda la energía política, todos los recursos políticos en las negociaciones para el TLC. Se tiene a Colombia como aliado clave. Se ha vendido además la idea de que las cosas siguen mejorando en Colombia y entonces no hay que verlo como emergencia. Han surgido dos nuevos escenarios importantes: Brasil como socio, y México y Centro América como zonas de crisis de violencia. Las relaciones seguirán amables, pero el abrazo carnal de los últimos 10 años se va debilitando.

AI: ¿Cuáles son las prioridades de Obama con Colombia?

Adam Isacson: Ante todo sigue siendo disminuir la oferta de cocaína y quieren seguir con los mismos programas actuales. De igual manera tienen interés en expandir los programas de consolidación territorial. En el último año y medio la cooperación ha estado por 250 millones de dólares en contratos para ese programa, además de incrementar el comercio.

Asimismo, Colombia ha recibido además del presidente Obama, visitas por separado en los últimos dos meses del Jefe de Estado Mayor Conjunto, el Almirante Michael Mullen y del Secretario de Defensa, Leon Panetta por separado, lo cual es muy significativo y peculiar. Han hablado con los colombianos sobre un nuevo paquete menor de defensa aunque sea más orientado a la inteligencia y los equipos de alta tecnología.

AI: ¿Cómo cree que evolucione en Estados Unidos y el continente el debate de la lucha antidroga?

Adam Isacson: Va a haber cambios pero ese cambio no vendrá de Washington, aunque a nivel local en varios estados y ciudades se está pasando a la legalización de la marihuana. La marihuana es una cosa especial, es menos adictiva que el mismo alcohol y se supone que va a hacer menos daños sociales al legalizarla. Entonces este año si no estoy mal en el Estado de Colorado, en Washington y otros van a legalizar la marihuana.

Adam Isacson, coordinador del Programa de Políticas de Seguridad Regional de  la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), cree que a mediano plazo Colombia podría estar al nivel de Brasil. Pero que si Santos decepciona el conflicto puede dispararse de nuevo.

Sobre esa droga hay cambios, sobre el tema de la cero tolerancia en general la corriente va a otro lado, se está buscando más inversión en el tratamiento para los adictos. Pero nadie está proponiendo realmente por el momento descriminalizar o regular heroína, anfetaminas éxtasis ni cocaína, porque el consumo es demasiado alto.

Estados Unidos seguirá a nivel internacional empujando un modelo prohibicionista pero menos duro que antes.

AI: ¿Se va a  aligerar la política en algunos sentidos?

Adam Isacson: Se está suavizando

AI: ¿En qué sentido se está suavizando?

Adam Isacson: En la manera en que Estados Unidos habla de oferta de droga. En la retórica se habla de crimen organizado y violencia, de tráfico de todo, no sólo de droga, como amenaza a los estados. Antes la ayuda se enfocaba en reducción de la oferta: fumigaciones, o unidades especiales de ejércitos o policías antidrogas. Ahora se habla de reformas institucionales a la seguridad  pública y  para la reforma judicial en Centroamérica y en Colombia. Ya la ayuda en Colombia es un 60% va enfocada hacia allí, menos policial y militar. Además va a prioridades no militares, en el auge del plan Colombia era un 85% la ayuda militar y policial, y así ha ido cambiando y suavizándose.

AI: ¿Y en el tema de Derechos Humanos como le va a Colombia con Washington?

Adam Isacson: En derechos humanos creo que dos señales han sido mezcladas: como el gobierno de Bush, ha seguido certificando según la ley, que las fuerzas militares colombianas están mejorando su colaboración con la justicia en los casos de derechos humanos. Pero creo que gracias en parte a esos condicionamientos, el gobierno de Obama si tenía que expresar su inconformidad con la reforma propuesta al fuero militar, porque hubiese imposibilitado la entrega de gran parte de la ayuda, bajo la ley estadounidense.

AI: ¿Apoyaría Estados Unidos un proceso de paz en Colombia?

Adam Isacson: Con la excepción de la extrema derecha casi todos los gobiernos de USA quieren ver un proceso de paz en Colombia. Es algo que apoyarían.

AI: ¿Como ve el surgimiento de la Marcha Patriótica?

Adam Isacson: En general lo veo como positivo, ni idea que sería de sus relaciones con las FARC, pero si las FARC tenían capacidad de enviar 20 mil o 30 mil personas a las calles de Bogotá, eso es un poder  de convocatoria de ellos que nunca he visto, en mis 15 años de trabajo en Colombia. Entonces creo que había mucho más, algo mucho más que las FARC involucrado en eso.

Pero es evidente que las FARC estaban probando, mirando y escuchando; quieren saber la acogida que tiene este movimiento, porque creo que como no hemos visto en los últimos 20 años, ellos si están probando la política. Eso le pone los pelos de punta a muchos.

Pero yo veo eso como algo muy positivo, porque al ‘Mono Jojoy’ a Manuel Marulanda en los últimos años, les interesaba un carajo la política.

AI: ¿Cómo ve a Colombia en estos momentos?

Adam Isacson: Es un cliché decir que Colombia está en un cruce de caminos, pero creo que durante el gobierno de Uribe no se podía decir eso. Ahora sí, dependiendo de la capacidad de la clase dirigente en Bogotá de sacar adelante las reformas que han prometido a favor de la Colombia rural mas pobre. La restitución de tierras a las víctimas puede incrementar la legalidad en las zonas mas conflictivas del país. En 10 años se podría estar hablando de una Colombia del mismo estilo de Brasil, de ser uno de los países más desarrollados del mundo. Si el gobierno de Santos levanta esperanzas y decepciona de nuevo estaríamos hablando de un rejuvenecimiento fuerte del conflicto.