Foto: Giovanni Moreno C.

Aunque la ley de Reparación a las Víctimas del Conflicto Armado cumple un año de haber recibido sanción presidencial, en realidad tiene seis meses de aplicación, por lo que los resultados son muy precarios hasta la fecha. Cada administración local ha debido acomodar su aparato institucional para permitir que el proceso se inicie y las personas que han sido afectadas por el conflicto armado acudan a él con el fin de darle trámite a la solicitud de reparación.

Bogotá comienza a dar la importancia que la aplicación de la ley de víctimas requiere al incluirla dentro del Plan de Desarrollo, en cual le destinó recursos importantes para atender a las víctimas que llegan a la capital huyendo del fuego cruzado.

La Alcaldía destinó 18.303 millones de pesos anuales para la atención integral de las víctimas del conflicto, incluyendo de manera transversal los temas de servicios públicos, vivienda, educación, atención psicosocial, salud, etc.Para asumir este reto la capital comienza acambiar el papel que ha venido desempeñando, dejando a un lado las políticas asistencialistas ejecutadas en los últimos años, y asumiendo que debe contribuir a la reparación de las miles de víctimas de la guerra, así los hechos violentos no se hayan producido en la ciudad.

El Plan de Desarrollo aprobado hace dos semanas apuesta por devolverles a las víctimas del conflicto que viven en la capital sus derechos sociales.

La política de atención a víctimas del conflicto armado en Bogotá se viene implementando desde 2003, durante la administración de Luis Eduardo Garzón, quien asumió planes complementarios a los trazados por el gobierno nacional, dando aplicación ala ley 387 del1997. Estas ideas fueron reforzadas durante la alcaldía de Samuel Moreno Rojas quien crea los Centros de Atención a Víctimas de Graves violaciones a los Derechos Humanos e Infracciones al Derecho Internacional Humanitario -CAVIDH- ylas Unidades de Atención y Orientación –UAO-.

A pesar de la bondad de estos planes, la actual administración consideró que no eran suficientes porque la ubicación geográfica de estos centros distaban el uno del otro y las personas que acudían a estos debían desplazarse varias veces para cumplir los trámites. Por eso, según Ana Teresa Bernal, Alta Consejera para la Atención a Víctimas en el Distrito Capital, se crearon los Centros Dignificar, en donde en una sola edificación estas personas encontrarán oficinas de la Personería, las Secretarias de Integración Social,Salud, Educación, Hábitat, etc. La primera localidad de Bogotá en contar con un Centro Dignificar, es Ciudad Bolívar que, según datos de la Alcaldía, cuenta con un total aproximado de 31.817 personas víctimas del conflicto armado. Otras localidades donde se ubican las víctimas son Bosa (29.480), Kennedy (26.961), Suba (20.699), San Cristóbal (16.770), Usme (11.176) y Engativá (11.130).

La idea es que en cada localidad se instale un Centro Dignificar, porque según los registros de la Alcaldía Mayor de Bogotá, en las 20 localidades del Distrito se albergan víctimas de la violencia, sin embargo en un comienzo se crearán en donde exista un mayor registro.Así mismo, según Ana Teresa Bernal se dará paso a la implementación de los Centros para la Memoria y la Reconciliación, a través de los cuales se busca la sensibilización de toda la ciudadanía en el tema de reparación y acogimiento a las personas que han sido perjudicadas por la degradación de la guerra en Colombia.

Se espera entonces que mediante la aplicación e implementación de políticas de atención y reparación a las víctimas del conflicto en Colombia, Bogotá logre dar un giro de 360º en esta materia y se convierta en modelo nacional.

/ Oscar Fernando Sevillano