Centrales obreras respaldan proceso de paz, pero tienen reparos

Foto: archivo CNAI.

“No puede ser un proceso eficaz si no va acompañado de gestos de paz de las Farc y el Eln. Un proceso de paz empieza a ser creíble si tiene una cimentación real y no solo anuncios de paz. Requerimos voluntad de paz de los grupos insurgentes, y también del gobierno”, indicó Julio Roberto Gómez, Presidente de la Confederación General del Trabajo (CGT).

Por su parte, Domingo Tovar, Presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) teme que el inicio de las negociaciones responda únicamente a una estrategia política con miras a las elecciones del 2014. Tovar señaló que tiene todas las expectativas puestas en el proceso e hizo un llamado al presidente Santos para que los diálogos de paz no los utilice como campaña electoral. También solicitó a los actores de la mesa de negociación paciencia ante las dificultades.

Asimismo, el presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), Miguel Morantes, subrayó que los esfuerzos por encontrar una salida negociada al conflicto armado son positivos y agregó que se deben buscar la justicia y la solución de los grandes problemas sociales que afectan al país. Según este líder sindical, es necesario construir confianza entre las partes, debido a los incumplimientos registrados en tiempos pasados.

Una de las ventajas que resaltó José Luciano Sanín, Director General de la Escuela Nacional Sindical (ENS) es que el mensaje de la paz genera la coordenada del diálogo en el ambiente: “empieza a darle al país un tono nuevo a la forma de hacer la política, menos pendenciera, menos polarizada, más de conversación sensata entre los colombianos para resolver los problemas”.

Sanín también recordó las experiencias exitosas como los procesos con el Epl, el M-19, el Quintín Lame, la Corriente de Renovación Socialista y recomendó tener en cuenta los errores y aciertos de las anteriores negociaciones.

Las centrales obreras colombianas valoran positivamente los acercamientos para un eventual proceso entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las guerrillas de las Farc y el Eln, pero advierten que es necesaria una verdadera voluntad de paz para terminar el conflicto armado.

Aunque las centrales obreras recibieron muy bien el anuncio sobre los diálogos de paz, manifestaron algunas diferencias en cuanto al rol que debe jugar el sector sindical en las negociaciones.

Los presidentes de la CUT y de la CTC coincidieron en que las centrales y los trabajadores están llamados a jugar un papel activo en desarrollo de la negociación, mientras que el presidente de la CGT afirmó que el proceso de negociación es exclusivo del Gobierno y las guerrillas.

Según Gómez, “no hay cama para tanta gente, no puede convertirse en un diálogo en el que intervenga mucha gente, que termine malogrando el proceso”.

Entre tanto, Tovar comentó que “si se vuelve simplemente un diálogo entre guerrilla y Gobierno, se enmarcaría solo en un proceso de desmovilización de tropas de cualquier lado”.

Por otra parte, los presidentes de las centrales obreras y el director de la ENS coincidieron en señalar que una de las condiciones para superar la grave desigualdad de este país es la solución del conflicto armado.

Para Sanín, “el país puede emprender el sendero del desarrollo y la igualdad si resuelve el conflicto armado. Y eso para los trabajadores es esencial, porque para nosotros la equidad y la igualdad se construyen con trabajo decente”. Por su parte, Gómez afirmó que “la CGT está convencida de que si un proceso de paz se abre paso, Colombia pasa a ser uno de los países más desarrollados de la zona latinoamericana y caribeña; y pasa a competir en condiciones de mayor igualdad con el resto del mundo”.

Los caminos de la paz entusiasmaron a los presidentes de las centrales y es por eso que invitaron a todo el movimiento sindical a expresar su respaldo a las negociaciones. Por último, concluyeron que la solución política del conflicto armado abre espacios amplios para superar la precarización laboral. Además, según Gómez, de la CGT, “el Gobierno ya no tendrá justificación para negar los derechos de los trabajadores, el campesinado y la población en general”.

*Este artículo se realizó tomando como insumos las entrevistas hechas por la Agencia de información laboral de la Escuela Nacional Sindical, ENS a los presidentes de las centrales obreras y al director de la ENS.

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