Foto: Gustavo Petro, alcalde de Bogotá y Antonio Sanguino, concejal. 

/ Por Oscar Sevillano*. A pesar de que el concejal Antonio Sanguino y el Alcalde Mayor de Bogotá, Gustavo Petro, tienen más cosas en común, que las que les separan, y que en ocasiones se han unido para determinados fines políticos, hoy están tan distanciados que sería un milagro verlos juntos de nuevo.

Los detalles en común que podrían unir a Gustavo Petro y Antonio Sanguino, comienzan por los departamentos de Córdoba y Cesar respectivamente, donde nacen cada uno de estos, y que pertenecen a una misma región (Caribe), y terminan por el lugar que les abrió un espacio político (Bogotá), al punto en que hoy día ocupan un lugar preponderante en ella, el primero como Alcalde Mayor de Bogotá, el segundo como uno de los concejales de oposición  del distrito con mayor eco en los medios de comunicación. Aún así estos dos personajes se encuentran en la actualidad en orillas distintas, sin embargo no siempre así.

En el pasado ambos pertenecieron a la oposición armada, Petro en el M-19 y Sanguino en la Corriente de Renovación Socialista (CRS), facción del Ejército de Liberación Nacional – ELN.  Desde la distancia se ayudaron de vez en cuando, sin necesidad de ser muy amigos. Es así como  en el año de 1994, cuando el hoy  burgomaestre de Bogotá,  aspiró por primera vez al Senado de la República, Sanguino le acompañó en la campaña a merced de un acuerdo entre el entonces aspirante al Congreso y la CRS,  quien  se encontraba en la fase final de las negociaciones de paz con el gobierno nacional. Lastimosamente, los votos no le alcanzaron a Gustavo Petro para llegar a la curul, por lo que más adelante fue nombrado en el cuerpo diplomático durante el gobierno de Ernesto Samper, mientras la CRS cumplía con el compromiso de venirse a la paz.

Fue en el año de 1997, cuando Gustavo Petro aspiró por primera vez a la Alcaldía Mayor de Bogotá, siendo derrotado por Enrique Peñalosa. Para ese entonces Antonio Sanguino se encontraba en el trabajo académico y social desde la Corporación Nuevo Arco Iris, y poco se le veía en la política.  sin embargo en el 2002, vuelven a unirse en torno a la campaña que llevó a Antonio Navarro al Senado en lista con Gustavo Petro a la Cámara de Representante, apoyada además por el Partido de Socialismo Democrático (movimiento creado por quienes integraron la CRS), la Central General de Trabajadores, Fenavip y  la Alianza Social Indígena.

A pesar de que el concejal Antonio Sanguino y el Alcalde Mayor de Bogotá, Gustavo Petro, tienen más cosas en común, que las que les separan, y que en ocasiones se han unido para determinados fines políticos, hoy están tan distanciados que sería un milagro verlos juntos de nuevo.

Más adelante cuando Luis Eduardo Garzón lanza su candidatura a la presidencia y posteriormente a la alcaldía mayor de Bogotá, se unen en torno a su causa  para luego converger en un solo movimiento político con la mayoría de  grupos de izquierda en el país, al que llaman Polo Democrático Independiente, y en el que Antonio Sanguino lidera el apoyo al entonces burgomaestre, mientras Gustavo Petro encabeza la oposición desde el mismo movimiento, uniéndose con los sectores más radicales que consideraban que el entonces alcalde de la capital, no había hecho una ruptura total con las administraciones de Enrique Peñalosa y Antanas Mockus.

Como buenos amigos  que hoy pelean  y mañana se abrazan, Antonio Sanguino en calidad de aspirante al concejo de Bogotá y Gustavo Petro como senador, vuelven a unirse  en 2007, cuando el Polo Democrático Alternativo da paso a la consulta interna para escoger su candidato a la Alcaldía Mayor de Bogotá, y ambos escogen a la excanciller María Emma Mejía como su favorita, y más adelante, aunque a ninguno de los dos les sonaba la idea, pero siguiendo una línea de partido, apoyan a Samuel Moreno Rojas quien vence a la exministra en las  elecciones internas, y en los inicios de su mandato le apoyan, pero al darse cuenta de los malos manejos de su administración, vuelven a separarse.

A partir de ese momento ambos ejercen oposición al entonces  mandatario local Samuel Moreno Rojas,  Sanguino en el Partido Verde y Petro dentro del mismo Polo Democrático en donde  decide dar la lucha desde adentro, al punto en que logra la candidatura a la presidencia en 2010, pero ante la negativa de la colectividad de entregarle la jefatura única y reconocer su liderazgo, decide abandonarle y crear su propio movimiento con el que obtiene el segundo cargo más importante del país, mientras Sanguino desde el cargo de concejal de Bogotá, apoya la aspiración de Enrique Peñalosa. Desde entonces no se les ha visto juntos.

Actualmente se encuentran en orillas opuestas, Petro en el cargo de burgomaestre de Bogotá y Antonio Sanguino como concejal opositor en el Partido Verde, desde donde hace fuertes críticas al mandatario local, acudiendo a su capacidad de buen orador, sin olvidar su ideología de izquierda, hecho que parece no gustarle mucho al alcalde mayor de la capital, lo que deja el interrogante de si será posible que en un futuro no muy lejano, estos dos políticos se vuelvan a encontrar en un mismo camino.

* Periodista del Portal ArcoIris.com.co