Foto: Fidel Castro | tomada de unitedexplanations.org

Cuba tiene una larga historia de relación con el conflicto armado Colombiano: allí nació el ELN en el ya lejano año de 1962, hace ya medio siglo,  tuvo una relación distante con las FARC, por que estas no ejercían relaciones internacionales –solo vinieron a desarrollarlas cuando rompieron con el Partido Comunista, a inicios de los 90- y apoyaron a fondo al M-19, cuyo líder, Jaime Bateman,  se entendió de caribeño a caribeño con Fidel Castro, fue tanto el apoyo que Cuba brindó, al M-19, que por esta relación el presidente Julio Cesar Turbay rompió las relaciones en 1981 y al momento de tener la decisión tomada de ir a un acuerdo de paz, Carlos Pizarro Leóngomez, gran constructor del acuerdo de paz, le pidió a Vera Grabe, que informara en detalle a la dirigencia Cubana, de este paso, antes de hacerlo público, Pizarro, no quería que sus amigos en las apuestas de guerra del M, no estuvieran plenamente informados, de sus nuevos rumbos de paz.

Cuba, tuvo una activa participación en todos los empeños armados que se dieron en el continente, entre 1959 y 1989, durante tres décadas apoyaron con adiestramiento, armas, logística, relaciones para que estas organizaciones se movieran por el mundo, estuvo a fondo empleada en la guerra defensiva del Sandinismo y en las iniciativas ofensivas de la guerrilla Salvadoreña –hoy en el gobierno-, no escatimó recursos y energías para apoyar a quien decidiera el camino del alzamiento armado. Al inicio de los años 90, dio por cerrado este capítulo y se aplicó a promover los acuerdos políticos, para lograr que las democracias en América latina, transcurrieran por los votos y lejos de las balas.

La persistencia del conflicto armado en Colombia, ha sido un tormento para Fidel Castro, ha hecho mucho para lograr que se cierre y no han sido pocas las decepciones que ha sufrido al no lograr ver, que este largo conflicto, sea cosa del pasado, fue tanto su desazón que publico un libro en 2007, donde manifestó claramente su inconformidad con comportamientos de las guerrillas Colombianas, como han sido sus prácticas de secuestro y mantener en largos cautiverios a miembros de la fuerza pública.

A nadie le debe quedar la más mínima duda: Cuba y su gobierno son  firmes partidarios de lograr que en Colombia, se ponga punto final al largo conflicto armado con las Farc y el Eln.

Con el proceso andando con las FARC, en territorio Cubano, hay voces que han señalado dos hechos recientes, que muestran el interés y compromiso de Cuba, por lograr que este conflicto termine: primero, es sabido que el Gobierno Cubano tiene la firme decisión de contribuir con su territorio y con todo lo que este a su alcance para que la mesa de diálogos y negociaciones funcione, pero igualmente tiene en sus coordenadas, no prestarse a unos diálogos sin resultados y el segundo hecho fue su reafirmación de que todo lo que tenga que ver con un posible proceso con el ELN, sea resultado de acuerdos bilaterales Gobierno del Presidente Santos – ELN, esta reafirmación se da ante el interés de la dirección del ELN, de instalar en La Habana, la comisión negociadora que recientemente informó que estaba lista para hablar con el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, lo cual fue respondido por el Gobierno Cubano, como un tema delicado que solo se podría dar en el marco de acuerdos Gobierno Colombiano – ELN.

La Cuba de hoy, maneja su involucramiento en el tema  del conflicto armado Colombiano, como un tema de diplomacia, de relaciones internacionales de estado a estado, atrás han quedado los tiempos en que era una relación de revolucionarios a revolucionarios, hoy en día todo lo que tenga que ver con FARC y ELN, debe ser entendido como una relación de Diplomáticos del estado Cubano, con los dirigentes  de las guerrillas.

Es buena noticia para Colombia y su empeño de paz, saber que Cuba es un aliado firme y leal, con los propósitos de paz, con una relación fluida y dinámica con el Estado Colombiano, respetuosa de la autonomía de las guerrillas y clara en su desempeño.