Foto: Secretaría de Prensa | Presidencia de la República

León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arco Iris, hizo el balance político del 2012 para ArcoIris.com.co. Valencia dijo que el Partido de la U está metido en un pantanero, que el Polo Democrático colapsó y que las posibilidades de la izquierda dependen de la gestión de Gustavo Petro como alcalde de Bogotá. Agregó que en el país se dio una oposición de derechas y no de izquierdas. Valencia, también, señaló que la Mesa de Unidad Nacional se había enterrado silenciosamente aunque no se le haya decretado la muerte oficial.

La crisis de los partidos políticos colombianos

Hay una crisis profunda de todos los partidos políticos. Los partidos que están al lado del Gobierno viven dificultades derivadas de la confrontación Uribe–Santos. El Partido de la U respondía a una denominación personalizada de Uribe y afronta graves problemas a pesar de que es el partido mayoritario en el Congreso y por el cual se eligió el presidente Santos. La U no logró ser el partido fundamental de la Unidad Nacional porque ha estado metido en un pantanero durante el 2012.

En contraste, la izquierda se ha dividido irremediablemente y llegó a su colapso con el Polo. Del Polo ya se habían retirado Lucho Garzón, los Progresistas y luego se retira  la izquierda más ligada a la experiencia del Partido Comunista.  La recomposición del Polo ya no tiene ninguna posibilidad. Lo que va a recomponer la izquierda es la posible emergencia de un partido venido de las Farc y la confluencia con toda la gente de Marcha Patriótica. Se podría dar un eventual lazo de estas fuerzas más un centro- izquierda que se ha venido formando de manera dispersa durante estos años, con experiencias de gobernabilidad muy importantes. Y todo esto depende mucho de cómo le vaya a Gustavo Petro. Si Gustavo Petro fracasa en la alcaldía de Bogotá será muy  difícil construir un espacio de izquierda como alternativa de poder, pero si Petro supera las dificultades que tiene y logra hacer una alcaldía de cambios eficaces y razonables puede generar un nuevo fenómeno político en el país, donde confluyan una izquierda que viene del monte hacia la paz y la reconciliación y una izquierda civilista que logra hacer unas experiencias de gobiernos más eficaces.

“La Mesa de Unidad Nacional ha ido desapareciendo”

La Mesa de Unidad funcionó deficientemente y no sirvió como un espacio real de trámite de las iniciativas del Presidente. Las iniciativas se negociaron una a una con parlamentarios o eventualmente con las bancadas en el Congreso. La debacle de la Unidad Nacional fue la reforma a la justicia y la forma como se presentó. También hubo negociaciones duras como las del marco jurídico para la paz y la Ley de Víctimas donde la Mesa no jugó un papel fundamental. En los últimos meses ya no se habla de la Mesa de Unidad Nacional y no se ha vuelto a reunir. Lo que está haciendo Santos es una negociación directa en el Congreso y eso ha desaparecido como espacio de definiciones. La Mesa ha ido desapareciendo.

La oposición ha descansado en el liderazgo de Uribe

En Colombia hubo una oposición de derechas no una oposición de izquierdas. En realidad la oposición de izquierdas es muy limitada. La oposición ha descansado en el liderazgo de Uribe con un apoyo importante de los gremios. El acto crucial de oposición fue el lanzamiento del Puro Centro Democrático en el Nogal, en ese momento no había proceso de paz y aparecía como competencia electoral del 2014. Luego vino el proceso de paz y se opacó y ahora estamos ante la expectativa de la recomposición política del país. Creo que la Unidad Nacional se ha enterrado silenciosamente y no se le ha decretado la muerte oficial.