Foto: Henrique Capriles y Hugo Chávez | tomada de infolatam.com 

/ Por Eduardo S. Cedeño Álvarez*. El pasado domingo Venezuela volvió a las urnas. Esta vez para elegir los nuevos gobernadores y poderes locales en los 26 Estados que configuran la administración regional. Estos comicios venían precedidos por la victoria del presidente Chávez en las elecciones presidenciales frente al candidato de la Mesa de Unidad Democrática -MUD- Henrique Capriles Radonski, gobernador del Estado Miranda.

Esta vez el partido oficialista, el Partido Socialista Unido de Venezuela -PSUV-, buscó afianzar esa dinámica de unidad en torno al proceso del denominado socialismo del siglo XXI, como derrotero para consolidar un modelo económico alternativo al recetado desde la década de 1980 para América Latina, donde Venezuela tuvo resultados desastrosos como el debilitamiento de su economía interna y de escasa industrialización, el cual trajo consigo una alta dependencia económica debido a la alta tasa de importaciones a diversos países de la región.

Frente al más del 45% de los votos obtenidos por la MUD, algunos analistas daban por contado un aumento de la oposición en las regiones, sin embargo muchos de los pronósticos de la oposición terminaron siendo erráticos. Si bien la oposición cuenta con un alto número de simpatizantes en las principales ciudades y fuera del país, esto no fue suficiente para poder establecerse como un punto de inflexión al gobierno Chávez, sino todo lo contrario, el intenso sectarismo y los malos cálculos en materia de desarrollo de las políticas públicas, llevaron al más fuerte de los fracasos cuando se auguraba victorias en Estados claves para equilibrar y hacer balance de poderes.

El objetivo de generar ese balance, daría luces a la oposición de llegar de nuevo a Miraflores en las próximas elecciones presidencial, no pasando por alto el poder conformar una bancada en la Asamblea Nacional más fuerte para oponerse al PSUV.

La contienda

La MUD es la convergencia de partidos tradicionales como Acción Democrática (AD), COPEI y una docena de pequeños partidos locales como Primero Justicia y Nuevo Tiempo, en los Estados Miranda y Zulia, liderados por Henrique Capriles y Pablo Pérez respectivamente; sin embargo cada uno de ellos, propende por alcanzar un protagonismo propio que los ha llevado a trabajar en diversas dinámicas que en vez de sumarle adeptos les ha significado una sustracción de los mismos a la hora de votar. Quizás incentivados por las políticas de corte social del gobierno Chávez y por los múltiples escándalos en los malos manejos de las políticas públicas en algunos Estados claves para definir lo que sería un gobierno nacional de la MUD en caso de derrotar al PSUV.

Dentro de las debilidades encontradas a la MUD ha sido la debilidad en los programas de Estados como Zulia y Táchira, los cuales durante los gobiernos de la oposición han generado caos y malestar no solo para el gobierno central sino para la misma comunidad. En el caso de estos Estados, los gobiernos de Pablo Pérez en Zulia y Cesar Vivas, tuvieron altos problemas con tasas de desempleo y un retroceso en sus economías a pesar de la llamada “bonanza de los pesos” que ingresan diariamente desde Colombia en materia de transacciones comerciales, donde muchos de los proyectos Estadales quedaron en veremos y tuvo la necesidad de elaborar diversos proyectos con el gobierno central para destinar fondos de construcción y sostenimientos de obras de infraestructura y muchos de los programas sociales de forma general.

Pese a contar con más del 45% de la votación estatal en Venezuela, la oposición en cabeza de la Mesa de Unidad Democrática no pudo lograr establecerse como un punto de ruptura al gobierno del presidente Hugo Chávez.

No obstante, los compromisos y las debilidades en materia de seguridad fueron relevantes para estos Estados, donde la violencia aumentó considerablemente gracias a las acciones de bandas criminales delincuenciales provenientes de Colombia, cuya fuente de negocio proviene de ilícitos como tráfico de narcóticos, contrabando de gasolina hacia Colombia, mercado negro de vehículos entre otros. Generando así el PSUV un compromiso fáctico con la creación y la puesta en marcha de seguridad policiva al igual que reinversión en materia de generación de mediana y gran industria. En el caso de Zulia, con la denominada red de producción química, estrechamente relacionada con la industria petrolera, y en Táchira una red sectorial de impulso a los pequeños y medianos capitales comerciales.

Este tipo de políticas frente a candidatos carismáticos y de carácter nacional como el caso de Francisco Arias y José Gregorio Vielma, permitieron consolidarse contra la oposición. Caso que no fue seguido por el exvicepresidente Elías Jaua, quien fue derrotado por Henrique Capriles Radonski por un margen de 5 puntos, y que demuestra el poder carismático y organizativo de Primero Justicia dentro de la MUD.

Podría decirse en este caso de Capriles, es su intento de consolidar a Primero Justicia como un partido de Centro, donde convergen propuestas cercanas a la corriente oficialista como de una oposición moderada y que ha venido trabajando en materia de inversión social y acompañamiento integral, que la AD y COPEI han descuidado notoriamente para ganar votantes.

Estas elecciones definieron el poder local hasta 2016 cuando finalicen los periodos de los gobernadores electos, siendo el gobierno del presidente Hugo Chávez Frías que inicia en enero de 2013, un relevo en su composición, ya que algunos de sus ministros estrella como Tareck Al-Aisami, Ramón Rodríguez Chacín y Henry Rangel Silva, fueron electos gobernadores.

Estos son los resultados de los gobernadores electos, donde el PSUV ganó 23 gobernaciones y la oposición -MUD-, tres.

Estado Amazonas

MUD: Liborio Guarulla 54.1%

PSUV: Nicia Maldonado 36.68%

Estado Anzoátegui

PSUV: Aristóbulo Istúriz 53.97%

MUD: Antonio Barreto Sira 41.6%

Estado Apure

PSUV: Ramón Carrizález 59.83%

MUD: Luis Lippa 22.42%

Estado Aragua

PSUV: Tareck El Aissami 52.72%

MUD: Richard Mardo 42.71%

Estado Barinas

PSUV: Adán Chávez 54.69%

MUD: Julio César Reyes 41.52%

Estado Bolívar

PSUV: Francisco Rangel Gómez 43.57%

MUD: Andrés Velásquez 42.34%

*CNE indicó que la tendencia en este estado no es irreversible.

Estado Carabobo

PSUV: Francisco Ameliach 53.49%

MUD: Henrique Salas Feo 42.7%

Estado Cojedes

PSUV: Érika Farías 59.27%

MUD: Alberto Galindez 35.31%

Estado Delta Amacuro

PSUV: Lizeta Hernández 71.27%

MUD: Arévalo Salazar 20.99%

Estado Falcón

PSUV: Stella Lugo de Montilla 48.28%

MUD: Gregorio Graterol 35.28%

Estado Guárico

PSUV: Ramón Rodríguez Chacín 70.41%

MUD: José Manuel González 25.5%

Estado Lara

MUD: Henri Falcón 54.35%

PSUV: Luis Reyes Reyes 41.98%

Estado Mérida

PSUV: Alexis Ramírez 47.56%

MUD: Lester Rodríguez 37.96%

Estado Miranda

MUD: Henrique CaprilesRadonski 50.35%

PSUV: Elías Jaua Milano 46.13%

Estado Monagas

PSUV: YelitzeSantaella 52.59%

MUD: Soraya Hernández 40.67%

Estado Nueva Esparta

PSUV: Carlos Mata Figueroa 52.44%

MUD: Morel Rodríguez 44.34%

Estado Portuguesa

PSUV: Wilmar Castro Soteldo 50.96%

MUD: Iván Colmenares 22.59%

Estado Táchira

PSUV: José Vielma Mora 51.73%

Estado Trujillo

PSUV: Henry Rangel Silva 79.4%

MUD: José Hernández 17.31%

Estado Sucre

PSUV: Luis Acuña 55.77%

MUD: Hernán Núñez 35.26%

Estado Vargas

PSUV: Jorge Luis García 69.05%

MUD: José Manuel Olivares 24.13%

Estado Yaracuy

PSUV: Julio León Heredia 57.8%

MUD: BiagioPilieri 36.5%

Estado Zulia

PSUV: Francisco Arias Cárdenas 50.99%

MUD: Pablo Pérez 46.74%

 * Politólogo, especialista en relaciones internacionales.