La Corporación Nuevo Arco Iris es fruto del  Acuerdo de Paz firmado en Flor del Monte (Sucre) entre el Gobierno Nacional y La Corriente de Renovación Socialista, precisamente el 9 de abril de 1994.

Los procesos de paz de los años 90 rompieron la tradición colombiana de la negociación como estrategia de guerra, y consolidaron la apuesta de los acuerdos de paz como un pacto de reconciliación en el marco de reformas estructurales a las instituciones que rigen nuestra convivencia como  ciudadanos.

La Constitución de 1991 es el mayor logro de esos esfuerzos de la sociedad colombiana por superar la bicentenaria condena de nuestras guerras civiles.

Pero se trataba de paces parceladas que introdujeron la tramitación de nuestros conflictos por la vía negociada y fortalecieron dinámicas sociales alrededor de los grandes temas de la Constitución como el Estado de derecho, la democracia participativa, los derechos humanos, el pluralismo de nuestra sociedad, y la paz como un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento.

¿Por qué la sociedad debe acompañar la marcha del próximo 9 de abril de respaldo a los diálogos de La Habana entre las Farc y el Gobierno? Análisis de Fernando Hernández, presidente de Nuevo Arco Iris.

Con las negociaciones de La Habana entre las Farc y el Gobierno  entramos en el momento del cierre del conflicto armado por causas políticas en Colombia y se abre la etapa del posconflicto en la que toda la sociedad debe participar en la construcción de la paz. Ojalá que el ELN se vincule también a este proceso.

Desde la Corporación Nuevo Arco Iris -CNAI- respaldamos con entusiasmo los diálogos de La Habana, ratificamos nuestro compromiso con las tareas de la reconciliación y llamamos a todas las colombianas y colombianos a rodear esta apuesta por la paz, para que esta generación le entregue a las siguientes un país sin violencia para la construcción colectiva de una sociedad justa y solidaria.

/ Fernando Hernández Valencia

*Presidente de la Corporación Nuevo Arco Iris