El ex senador indígena Jesús Enrique Piñacué quiere volver al Congreso de la República. Esta vez no se inscribió por la Alianza Social Independiente, partido que originalmente lo apoyó cuando se denominaba Alianza Social Indígena. Ahora lo hizo mediante el respaldo del Resguardo de Calderas, organización de importante poder en la dirigencia indígena del Cauca.

La presencia del ex senador en la contienda electoral ha generado una fuerte tormenta en las propias comunidades indígenas, hoy con dos opciones a votar. Una es Marco Avirama, actual senador, que a propósito busca mantenerse en el legislativo, y por supuesto, Piñacué Achicué con gran ascendencia en diversos sectores sociales.

El líder indígena ha dicho que hay serios problemas de identidad ideológica en la organización indígena del Cauca, la cual incluso, ha argumentado, ha perdido el rumbo. El dirigente considera necesario recuperar el sentido político de las propuestas establecidas en el pasado y que les daban un mayor peso en el escenario regional. El Nuevo Liberal dialogó con Piñacué sobre varios temas de importancia en la realidad política departamental y nacional.

¿Por qué volver al Senado?

“Me retiré porque concebir organización también supone ir moviendo las nuevas generaciones. Marco Avirama llegó al Senado por unas razones bastantes fortuitas. Su maniobra fue muy contraria al proyecto indígena a través de la discusión de una idea grave y es la discusión del concepto indígena y el no indígena en la construcción de organización política. Eso reventó y se acabó la organización”

¿Lo que usted quiere decir es que el senador Marco Avirama no corresponde a los principios propios de las organizaciones indígenas?

“Toda la organización se perdió en el rumbo porque cuando creen que lo índígena es atraso, arcaísmo y exclusión, están tomando un punto de vista claramente colonialista. Se están distanciando del deber ser político, al advertir que lo indígena en un proceso de resistencia no es legado. Nosotros somos una fuerza moral, somos una fuerza en resistencia y en lucha. Somos éticos. Pensamos que somos los portadores del fervor, la energía y el entusiasmo. Cuando borran eso y ponen, no la palabra indígena sino independiente, pues borran eso”.

¿Entonces qué es la ASI actualmente?

“Hoy es un cascarón que se robaron. Hay un órgano político al que llegan cazadores de votos, de posiciones al interior de la organización, cazadores y compradores de avales. Sí a ellos les dejamos el destino de los estatutos, pues estarán al servicio de esa clientela. Necesitamos constituir una comisión de guardianes de los estatutos para que los enmochilen y los protejan”.

¿Usted quiere ser ese guardián?

“Es que la Alianza Social debe proceder desde la fuente indígena y para ello estoy buscando votos. Me he inscrito con la firma de mi resguardo en contra de tantos asesores que soplan al oído a los nuevos dirigentes del Consejo Regional Indígena del Cauca, que hoy tiene candidato. Yo soy del Cric pero tengo pudo para no acariciarlo con manos electorales y por eso tomo distancia. Los que deben participar son aquellos que están en la trinchera, ese voto orgánico”.

A propósito de temas electorales, la campaña a Congreso está mediada por el proceso de paz con la guerrilla de las Farc, ¿Qué opina de los diálogos?

“Hay que da un compás de espera y de esperanza. Creo que el Gobierno se está moviendo en circunstancias sospechosas. El uribismo sospecha basado en argumentos políticos electorales y los que estamos de a pie sospechamos en relación a lo que están negociando. Aquí hay un serio problema en un país de mentirosos, un problema de duda y desconfianza, eso hay que superarlo. Pero eso se logra si hacen acuerdos de cara a la sociedad”.

Aunque la paz se convirtió en un discurso netamente electoral…

“Claro. De hecho viene siéndolo hace un buen tiempo. Así eligieron a Pastrana y Uribe. También la paz es un botín del clientelismo, eso se puede percibir y palpar, para eso se han prestado guerrilleros como actores del gobierno. Hoy elegirán a Santos bajo el discurso de la paz, y eso en parte, es facilitado por las Farc porque les permite sobrevivir”.

Uno de los que habla mucho de paz es el actual Gobernador del Cauca, Temístocles Ortega, ¿Cómo está su relación con él, cuando es conocido su distanciamiento frente a la administración regional?

“Los dos nos propusimos presentarle a los caucanos una propuesta de unidad que tenía distintos matices. Él tiene una concepción de la unidad y yo otra, pero eso es una categoría necesaria. Nos propusimos hacer un esfuerzo por una administración pública decente y limpia. Ahora en la fase práctica del gobierno he señalado unos puntos que deben tener en consideración pero el entorno del Gobernador lo ha advertido como una actitud de rebelión y malestar, de discordancia y sin luces de entendimiento”.

¿Es decir, hay gamonales que permiten un diálogo fluido entre usted y él?

“Sí, hay una serie de gamonales que lo codean. Pero como yo no no voy detrás de puestos y nunca me ha interesado hacer parte de secretarías para emplearlas como trampolín político y así afilar posibilidades electorales. Que eso es lo que todos hacen e incluso hasta es aceptado. Hoy no tengo un sólo voto pero tengo mucha tranquilidad al respecto. Los vínculos de entendimiento se mantienen y no utilizo los instrumentos periféricos cercanos a él”.

¿Qué piensa de esos candidatos que se amparan bajo la sombra de la administración departamental en tiempos electorales?

“Tradicionalmente eso se ha tolerado siempre. Seguramente conseguirán votos y posiblemente sean elegidos esos candidatos a Cámara, aunque yo no he tomado partido por esa candidatura, ni de ninguna otra. Creo que no se puede jugar a eso de que por votos, se intercambian puestos o se distribuye plata. Está en juego una actitud política honrada o una supuestamente honrada pero filtrada por el clientelismo”.

RUBÉN DARÍO ZÚÑIGA GUEVARA
EDITOR POLÍTICO
EL NUEVO LIBERAL

Tomado de: http://www.elpueblo.com.co/elnuevoliberal/la-asi-es-hoy-cascaron-se-robaron/