Como parte de la alianza informativa entre Hechoencali.com y la Agencia PANDI, publicamos el segundo texto producido por niños, niñas y jóvenes. Esta vez, una columna de opinión acerca de cómo ven ellos lo que sucede en La Habana y cómo debería ser esa paz que deseamos todos los colombianos. Por el derecho de los niños, niñas y jóvenes de expresar su punto de vista sobre la realidad que les rodea, publicamos cada semana una historia creada por quienes participan en los talleres periodísticos llevados a cabo por la Agencia en todo el país.

 Columna PANDI 2

Por: Los reporteros ciudadanos en la ciudad de Toribio, Cauca y Quibdó, Chocó.

Dairyn Julieth Mosquera, 13 años.
Yatzary Mayo, 13 años.
Erika Julieth Chávez, 15 años.
Carolina Córdoba, 15 años.
Juliana Perea, 13 años.
Yamerlin Mosquera, 10 años.
Anderson Taconas, 16 años.
Asdrubal Peteche, 14 años.
Alexis Medina, 16 años.
Armando Bomba, 22 años.
Daniel Estiven, 17 años.
Yeni Cañas, 19 años.
Lisa Muñoz, 16 años.

Esta columna expresa fielmente lo que estos jóvenes escriben tras investigar y debatir el tema en talleres continuos de derechos humanos y habilidades periodísticas.

Como voceros de la niñez colombiana, diariamente nos preguntamos si llegaremos a ver algún día una Colombia en PAZ. Somos conscientes de que hablar de PAZ es algo tan grande que requiere de muchos esfuerzos, no solo de los que puedan dar unas personas, algunos políticos u organizaciones, sino de los que podamos brindar todos como sociedad y como parte fundamental de este país.

La actualidad que vive Colombia, nos lleva a pensar que la PAZ solo será posible cuando el Estado llegue a un acuerdo para terminar con el conflicto armado que nos afecta desde hace más de 50 años, y que ha dejado tantas víctimas, entre ellos miles de niños y niñas como nosotros. Pero, la PAZ es mucho más que el acabar con la guerra, la PAZ la alcanzaremos cuando a todos los ciudadanos se nos garanticen derechos como la educación, la salud, la vivienda, el trabajo y la libertad, es decir, cuando haya igualdad social dejando atrás todo tipo de discriminación.

En la Habana, Cuba, el Gobierno Nacional negocia en este momento la PAZ con la guerrilla de las FARC, pero, ¿Está en manos únicamente de ellos alcanzarla? Nosotros como reporteros ciudadanos, pero sobre todo como niños y niñas, creemos que el verdadero proceso de PAZ debe iniciar desde cada uno de nosotros, aportando nuestro granito de arena, respetando y aceptando la opinión de los demás que muchas veces es diferente.

Quienes hoy escribimos parte de esta columna somos niños y niñas de la etnia indígena NASA, que está ubicada en el municipio de Toribio, Cauca, y durante años hemos tenido que soportar la manera en que los grupos armados legales e ilegales se han cruzado entre disparos y atentados alterando nuestra tranquilidad y la de nuestras familias.

Si bien, el día de mañana queremos despertar y tener la seguridad de que no habrá ningún ruido que afecte nuestra calma, en el fondo sabemos que aunque esto se logre, no tendremos PAZ sin que antes nosotros y todos los colombianos alcancemos el perdón que nos permita estar bien nosotros mismos y con los demás, garantizando así un ambiente acogedor que nos ayude a generar lazos de armonía y respeto entre todos como sociedad.

Como representantes de la niñez colombiana estamos convencidos de que la PAZ la construiremos entre todos, por ello, queremos aprovechar este espacio para enviar un mensaje a la sociedad en el que invitamos a todos a reflexionar acerca de la responsabilidad que tenemos para ayudar a construir la PAZ, desde nosotros como niños hasta las personas importantes y reconocidas del país como por ejemplo los empresarios. Si pensamos un país en PAZ donde haya igualdad entre las personas, donde haya para todos una garantía de derechos y oportunidades, en la idea de ese sueño que tenemos como niños y niñas, los empresarios juegan un papel importante para construir una PAZ verdadera.

Las empresas son una fuente de oportunidades para nosotros, para nuestras familias y para toda Colombia, ustedes pueden ayudar a generar empleos para nuestros padres, a disminuir la pobreza, pueden colaborar mejorando la educación de la niñez, pueden liderar proyectos que impulsen el deporte en los jóvenes, para que se convierta en ellos, en una esperanza de vida y de sueños. Jugando, los niños y las niñas encontramos felicidad, nos alejamos de peligros y riesgos en nuestras vidas, crecemos sanos y con la idea de convertirnos en adultos comprometidos con la PAZ que queremos todos.

Colombia, es importante que tengamos presente que la PAZ podemos iniciarla brindado una simple sonrisa, sin esperar nada a cambio. Es un acto que comienza con cariño, sinceridad, respeto y amor.

Tomado de: http://hechoencali.com/portal/index.php/columnas/6453-la-paz-un-anhelo-de-todos-los-colombianos