En el marco de los 52 años de lucha revolucionaria, las Farc Ep han desarrollado jornadas pedagógicas en la frontera nariñense.

Las jornadas Contaron con la participación de más de mil personas y fueron organizadas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo –Farc Ep-, poblaciones de tres asociaciones campesinas de la región de los ríos, Mira, Nulpe y Tapaje de Nariño, municipio de Tumaco.

El Colectivo de Comunicación Décima Comuna, uno de los medios alternativos del país, fue el encargado de colectar las memorias de dichos encuentros que tuvieron como desarrollo lo himnos, el nacional y el de las Farc, preguntas de los asistentes, actos culturales: baile, teatro, títeres, música y de más, y la lectura del comunicado 52 de la lucha de las farc, que fue leído por un miembro del grupo.

Leonel Páez, Comandante del frente Daniel Aldana, Miembro del Estado Mayor Occidental Bloque Alfonzo Cano, fue el encargado de realizar el conversatorio en las jornadas, con el propósito de hablar de paz y de los puntos del acuerdo entre el Gobierno y las mismas Farc –EP-.

El Comandante manifestó que la guerra lleva más que estas décadas de los grupos alzados en armas “Son años, no solo son los 52 años que llevamos de lucha revolucionaria los tiempos de violencia y de guerra, la violencia venía desde muchos años atrás”, mencionando la masacre de las bananeras en la que se asesinó un grupo inmenso de personas que sólo pedían por sus derechos. Por otro lado Páez explicó que la paz no es solamente el silencio de los fusiles, la paz es inversión social, la paz es que el Gobierno cumpla los más mínimos acuerdos de desarrollo en Colombia y la tarea que les queda a los mismos colombianos es dejar de lado la estigmatización, ya sea por el lugar del que se proviene o por el producto del que se subsiste económicamente.

Se vuelve entonces necesario discutir los puntos tratados en la mesa, mostrando con hechos qué es lo que hasta el momento se ha acordado y permitir así mismo la socialización entre las mismas comunidades para que se conozcan entre ellas y se escuchen para generar una buena relación, que la opinión sea conjunta.

Estas jornadas pedagógicas de paz permiten que las comunidades campesinas conozcan de primera mano lo que se está acordando en La Habana.