Foto; Archivo CNAI/ Marcha del silencio por la paz. Plaza de Bolívar/ Octubre 5 de 2016

Foto; Archivo CNAI/ Marcha del silencio por la paz. Plaza de Bolívar/ Octubre 5 de 2016

Este lunes 10 de octubre un grupo de más de 40 expresiones organizativas, plataformas sociales, ambientales, de animalistas y ciudadanas, conversaron sobre el contexto actual de la salida política negociada al conflicto armado y los caminos e iniciativas solidarias que les animan en la construcción de paz y buen vivir desde el suroccidente de la Colombia diversa, compleja y políticamente fragmentada.

Después de hacer el balance de lo ocurrido desde el 2 de octubre, se propuso una agenda común con acuerdos para desarrollar desde estas fechas hasta el 31 de octubre.

Se busca hacer presencia social diversa por el respeto e implementación de los Acuerdos de La Habana, y se apoya la apertura de la Mesa pública de negociación entre el Gobierno y el ELN en Quito, así como las diversas reivindicaciones de paz de los movimientos sociales, territoriales y ambientales por un verdadero diálogo nacional y para exorcizar el embrujo de la guerra en el territorio y en Colombia.

Breve síntesis de lecturas y acuerdos iniciales.

Algunas consideraciones colectivas:

1. Los acuerdos de terminación del conflicto armado y construcción de paz requieren dinamizar una dimensión ambiental, construida en convergencia con múltiples sectores; una base son los 11 puntos propuestos por el ambientalismo (Ver once propuestas desde el ambientalismo colombiano).
2. Las reflexiones sobre los resultados del plebiscito son una buena radiografía de la fractura y polarización del país, de la crisis de la cultura política y de los retos que tenemos en la ciudad región y en los sectores populares, en términos de procesos participativos y pedagógicos, pero sobre todo de diseño de estrategias territoriales de paz y buen vivir y de la superación de sentimientos y actitudes colectivas de odio, venganza, desconfianza.
3. El “Sí” mayoritario al plebiscito para la ratificación de los acuerdos en la región es patrimonio y mandato colectivo para avanzar en un camino de construcción de paz desde los territorios, desde lo local y regional. Ese SÍ debe ser reflexionado y evaluado en sus alcances y proyecciones.
4. Es importante abordar reflexivamente el diálogo con franjas de población que optaron por el “No” en el plebiscito, advirtiendo que hay sectores políticos que actuaron de manera instrumental e ilegal, pero también hay sectores que forman parte de una realidad de sujeción cultural e ideológica que es necesario comprender e interpelar. En ese sentido, el diálogo nacional es una clave para fortalecer un sentido de democracia, buen vivir y paz, que exorcice la guerra.
5. El fenómeno urbano respecto a esta coyuntura es clave leerlo más profundamente, pues no es tan simple como decir que en las ciudades no se siente el conflicto y se es apático a la paz; es cuestión de entender que el conflicto social y armado tiene una presencia transversal en las ciudades y que quizás los diálogos y los acuerdos y en general la sociedad debemos interpretarlo concienzuda y propositivamente. Hay que construir una propuesta más clara de paz urbana, que no se reduzca a disminuir violencias y grupos criminales y que aborde la integralidad de la vida en las ciudades.
6. Hemos de considerar también un escenario crítico, en el que fuerzas guerreristas e intereses de elite terminen imponiendo, con prácticas excluyentes y violentas, sus intereses hegemónicos. Nos instamos como espacio diverso, interétnico y popular a asumir propositivamente la coyuntura, ampliando la base de los diálogos y consensos e invitamos a las fuerzas políticas y sociales a adoptar este camino de construir convergencias regionales y territoriales. Los sectores sociales estamos articulándonos autónomamente, auto representándonos en los diálogos de paz y terminación del conflicto armado y defendiendo nuestros derechos, reivindicaciones históricas y apuestas de vida, para que nunca nadie nos re-victimice.
7. Con esperanza y responsabilidad, desde los lugares propios y autónomos de las fuerzas, organizaciones y procesos sociales de que hacemos parte, y en aras a construir territorios en paz donde la lucha social y política sea acción colectiva desarmada, defendemos que se respeten y empiecen a aplicar los acuerdos de La Habana entre el Gobierno colombiano y las FARC y apoyamos la apertura de la Mesa pública de negociación entre el Gobierno y el ELN en Quito, así como las diversas reivindicaciones de paz de los movimientos sociales, territoriales y ambientales.

Las propuestas y la agenda común:

1. Adoptar un espacio asambleario de movimientos, plataformas y procesos que trabajan por la paz, por el medio ambiente y la defensa de la vida. Este se reunirá el día 20 de octubre entre 5 y 8 pm. Esta asamblea tendrá como propósitos establecer criterios para un proceso de convergencia de ciudad región, que contribuya a construir articulaciones sociales y políticas para la paz completa y con la naturaleza: Suroccidente territorio de paz.
2. Confluir en la convocatoria de movilización nacional el día 12 de octubre (ya realizado), que inició a las 5 p.m. desde el Parque de las Banderas y terminó en la plazoleta San Francisco. Dicha iniciativa viene siendo dinamizada por sectores universitarios y la campaña La Paz Sí Es Contigo.
3. Participar el viernes 14 de octubre a las 3 pm del diálogo sobre la iniciativa de Cabildos Abiertos y paz con el profesor, exmagistrado y ex defensor Eduardo Cifuentes.
4. Construir conjuntamente la movilización del 30 o 31 de octubre como una convocatoria de Convergencia, que busca hacer presencia social diversa por el respeto e implementación de los Acuerdos de La Habana, por un verdadero diálogo nacional y para exorcizar el embrujo de la guerra en Colombia.

Terminamos diciéndonos que todas y todos los asistentes y los que faltan por llegar somos anfitriones y los encargados de moderarnos con respeto, para que el espacio se siembre con criterios compartidos, con sentimientos de hermandad en la diferencia y con la fuerza política que da la escucha, la palabra, la razonabilidad y la acción solidaria y fraterna.

Organizaciones y plataformas participantes: Proceso de Comunidades Negras (PCN), CDP – ASIEVA, Agenda Ambiental en Movimiento, Asamblea Nacional de Objetores y Objetoras de Conciencia, Asolaborales, Asproul, ANDES, Carnaval por la vida, CCEEU – CDPH Valle, Corporación de Desarrollo Regional, Cinemateca Univalle, Comisión interurbana de Reconciliación y convivencia CIURC, Congreso de los Pueblo, Corporación Biodiversa, Corporación Nuevo Arco Iris, Escuela Popular, En Red Podemos, Federación de Liberación Animal, Fundación Paz con Justicia Social, Fundación Vital, Hablemos de Paz, Fundación Ciudad Abierta, Identidad Estudiantil, INDEPAZ, JAL Comuna 10, La Paz Si Es Contigo, Marcha Patriótica, Mesa Ecuménica, Pastoral de los trabajadores, PCC Valle de Cauca, Poder y Unidad Popular, Unión Patriótica, Red de Mujeres Excombatientes de la Insurgencia, Revista Visaje, Tejuntas, Si Podemos por la Paz, Surviviendo, Universidad Nacional Palmira.

Observatorio de Realidades Sociales – Arquidiócesis de Cali, Confluencia Tinto por la Paz.
Corporación Nuevo Arco Iris Valle del Cauca.