Ayer se completaron los primeros tres días de paro nacional y tanto la Coordinadora Nacional de Cultivos de Coca, Amapola y Marihuana –COCCAM, junto con Fensuagro y Marcha Patriótica emitieron un comunicado en el que exigen al Gobierno Nacional, nuevamente, que cumplan con lo pactado en el Acuerdo firmado con las FARC- EP.

La concentración se lleva a cabo en la Vía Panamericana del departamento del Cauca. En el documento manifiestan que “las comunidades campesinas presentes en la movilización, son personas organizadas que viven en los espacios geográficos que históricamente han sido abandonados por el Estado colombiano; La Cordillera del Patía, las montañas de los municipios de Argelia, Balboa, Patía, Tambo, Sucre, Mercaderes, Macizo Colombiano en el sur caucano. Los campesinos de Cajibío, Piendamo, Morales y Caldono en el centro del departamento y los del Norte del Cauca, Corinto, Miranda, Caloto, Suarez, Buenos Aires y la gran región del Naya, son comunidades que tienen una relación en común; la presencia de cultivos de uso ilícito en el territorio. Cultivos que les han permitido sobrevivir a la miseria en los últimos años tras el abandono que han padecido por parte del gobierno nacional y que también han logrado mantener, la producción de la base alimentaria para el sustento de sus familias y de la región”.

Como bien exponen, sus cultivos son el medio por el que han salido adelante económicamente a sabiendas que el Estado no ha estado presente para velar porque el campo tenga otras salidas económicas, y más aún, que luego de prometer a ellos, a las FARC y a los colombianos, no les han cumplido. Dos puntos clave del Acuerdo, la reforma rural integral y la solución al problema de las drogas ilícitas.

Lo que exigen tanto COCCAM, FENSUAGRO, MARCHA PATRIÖTICA como las demás organizaciones sociales filiales, es que se realicen reuniones fructíferas, no como la que se presentó con el Ministro del Postconflicto en días pasados (ver No hubo acuerdos en reunión entre Rafael Pardo y organizaciones que lideran paro nacional). Reuniones o encuentros que den un espacio de negociación a través de la MIA, en sus niveles nacional y departamental.

Mientras que lo anterior no se dé, las organizaciones que encabezan el Suroccidente Colombiano continuarán con este Paro Nacional “buscando el respeto a la vida, a raíz de los hechos ocurridos en el municipio de Tumaco, con la masacre de las cocaleras por parte del Estado colombiano”, dice el comunicado, además de esto mantienen latente la solicitud de luchar para desmontar el fenómeno paramilitar, que aunque la institucionalidad no lo reconozca, sigue haciendo presencia en todo el territorio colombiano.

Finalmente reafirman su compromiso al resistir y luchar “por las garantías y protección de los derechos humanos, por la participación política, por los puntos incumplidos del pliego de la mesa nacional de interlocución y acuerdo”.

El suroccidente colombiano y el resto de territorios campesinos históricamente olvidados y abandonados por el estado colombiano como Caquetá, Putumayo, Guaviare, Santander, Norte de Santander, sur de Bolívar y parte de Antioquia, estamos en la actividad de toma en las principales vías del país, exigiendo nuestros derechos, concluyen.

Los cultivadores de coca, también somos campesinos”
“Los campesinos seguimos produciendo la comida del país”

Ver Comunicado