Colombia: Hacia una segunda vuelta presidencial entre la derecha y la izquierda


Se realizó este domingo 17 de mayo la primera vuelta presidencial a la que concurrieron 5 candidatos presidenciales que representaron el más amplio espectro político que se presenta hoy en el país. La extrema derecha estuvo representada en la candidatura de Iván Duque quien obtuvo de acuerdo con el boletín 74 de la Registraduría Nacional del Estado Civil, contabilizado el 100% del total de la votación, 7´569.693 votos, 39,14%; Gustavo Petro de la izquierda obtuvo 4´851.254 votos, 25,08% ; Sergio Fajardo representando al centro político obtuvo 4´589.696 votos, 23,73% ; Germán Vargas Lleras candidato de derecha 1´407.840, 7,28% ; y Humberto de la Calle del centro político, 399.180 votos, el 2,06%. Por primera vez en muchos años la tasa de participación fue del 53% superior a la abstención electoral lo que muestra que el cese la confrontación armada animo a los ciudadanos a tomar parte en la campaña política.

Así que la segunda vuelta presidencial enfrentará a los dos extremos de la contienda electoral reciente. Duque a la extrema derecha que tiene como su mentor y principal respaldo a Álvaro Uribe Vélez y Petro que reúne un amplio sector de la izquierda. Dos elementos vale la pena destacar, el primero que quienes en la campaña electoral defendieron públicamente el cumplimiento de los acuerdos recientes entre la guerrilla hoy desmovilizada, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, y ahora Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, lograron en su conjunto el 58,15% del total de los votos contrariando los postulados de Duque-Uribe que hasta último minuto de la contienda han planteado la reforma de dichos acuerdos en tres puntos esenciales de los mismos: que los jefes de la extinta guerrilla paguen cárcel por sus delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra; que no puedan ocupar cargos de elección y representación política hasta que no paguen sus penas y que el narcotráfico en ningún caso sea considerado como delito conexo al delito político de rebelión. Estos tres puntos son el centro de los acuerdos pues como se anotó en la campaña presidencial ninguna guerrilla que no haya sido derrotada en el campo militar va a renunciar a ejercer la política pues fueron razones políticas las que esgrimieron para levantarse en armas contra el Estado.

Un segundo elemento a destacar es que los Acuerdos del Gobierno con las FARC no fueron el centro de la campaña electoral reciente. Quienes en el centro izquierda quisieron hacer de éste el tema central de la campaña como Humberto de la Calle o el propio Duque, desde la extrema derecha, tuvieron que replegarse y ocuparse de otros temas de la agenda social y política del país. Paradójicamente para esta segunda vuelta el tema puede adquirir de nuevo una relevancia inusitada aunque no ocupe el lugar central de la misma puesto que Duque no querrá profundizar las distancias con el electorado tradicional y de derecha que necesita si quiere ganar en segunda vuelta pero que ha llamado a cumplir con los acuerdos y Petro hasta ahora ha defendido que los acuerdos hay que cumplirlos aunque su agenda va mucho más allá en términos de modelo de desarrollo, protección del agua y el medio ambiente, reindustrialización y uso de energías limpias, agenda que redistribuya socialmente los beneficios del crecimiento económico, es decir, Petro en su discurso después de los resultados electorales reiteró el conjunto de su agenda y políticamente llamó a construir una acuerdo en lo fundamental alrededor de estos temas con el centro político cuyos votos necesita si quiere derrotar a la derecha.

El centro político clave para definir la segunda vuelta presidencial

Las cifras indican que quienes insistimos en que era necesaria una alianza entre el centro y la izquierda para afrontar la coyuntura y que el mecanismo era la consulta amplia el 11 de marzo para que fueran los ciudadanos/as quienes definieran democráticamente al candidato presidencial teníamos razón. La suma de los votos de Petro, Fajardo y de la Calle alcanzaron, este 27 de mayo, el 50,87% suficientes para ganar en primera vuelta presidencial. Ahora las cosas se trasladaron a la segunda vuelta y las opciones están abiertas e inciertas. Dependerán de dos circunstancias: en primer término de los votos de Fajardo y de la Calle que no sumarán matemáticamente aunque un compromiso programático y una declaración contundente de sus principales dirigentes sería decisiva para inclinar la balanza de los electores del centro hacia el candidato de la izquierda y en segundo lugar que parte de las masas abstencionistas concurran a las urnas y se siga incrementando la tasa de participación. De estas dos circunstancias dependerá el resultado final.

Los resultados muestran además otra realidad. El voto libre y de opinión derrotó a las maquinarias electorales tradicionales que han tenido mucho peso en el país. Los candidatos del centro y la izquierda sin maquinarias lograron 9´840.130 votos mientras que los candidatos de las maquinarias Duque y Vargas Lleras lograron 8´977.533.Casí un millón de votos menos de los votos de los ciudadanos/as que concurrieron libremente a las urnas. La fortaleza de ese voto libre es la esperanza para la candidatura de Petro.

Ahora bien todos los sondeos de opinión que en esta ocasión estuvieron cerca de los resultados finales indicarían que Petro perdería en segunda vuelta con Duque. Esa hipotética cifra ahora se vuelve una posibilidad real. Pero la política es dinámica y cambiante y ahora el país y la ciudadanía se enfrentan a esa posibilidad. Lo que definirán los ciudadanos/as en segunda vuelta es si regresa al poder la ultraderecha que amenaza con hacer trizas los acuerdos del Estado con las guerrillas y el regreso a una confrontación armada generalizada con presencia en más de 300 municipios del país. Pero además el triunfo de Duque pese a que su discurso ha cambiado y ahora promete lo que su mentor no hizo durante ocho años de gobierno como tampoco lo hizo Santos, dependerá de si los colombianos/as creen en sus promesas cuando en la realidad mantiene el apoyo de los núcleos oligárquicos que lo apoyaron en esta primera vuelta.

Esta confrontación que se decidirá el 17 de junio dependerá como hemos dicho de la decisión de los líderes del centro político y del 46% de los electores que se abstuvieron este 27 de mayo. Allí está ahora el futuro del país.

Pedro Santana Rodríguez
Director Revista Sur

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