Foto: Domingo Tovar, nuevo presidente de la CUT

Hasta el día miércoles 2 de mayo el acuerdo que existía entre los sectores que conforman la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), daba por hecho que Alejandro Pedraza apoyado por Sintrainagro sería su nuevo Presidente y Witney  Chávez Sánchez ocuparía el cargo de Secretario General. Sin embargo este jueves un nuevo acuerdo puso a Domingo Tovar en la presidencia y Witney Chávez en la Secretaría General.

Los miembros de la central obrera que pertenecen a Progresistas fueron determinantes para que en un nuevo acuerdo, fuera elegido Tovar y no Pedraza.

Tras este nuevo acuerdo que cambió las cosas en la elección de las cabezas visibles de la CUT, estuvieron los ocho directivos del movimiento Progresista en combinación con Domingo Tovar del Poder de Unidad Popular (PUT), Gilberto Martínez de Anthoc y Tarsicio Mora presidente saliente, conformando una apretada mayoría de 11 contra 10 evitando que quede la izquierda radical representada por el Partido Comunista, el Moir y Sintrainagro para elegir a Pedraza.

Según Fabio Arias Fiscal de la CUT quien integra el nuevo grupo mayoritario, este acuerdo se hace transitoriamente mientras llegan las nuevas elecciones en la central obrera que se llevarán a cabo en el 2013, y que según él, representa  una mayor interlocución con el gobierno nacional especialmente en la implementación del “Plan de Acción Obama – Santos”, que pretende una mejora en el tema de Derechos Humanos en el sector sindical. Por otro lado Arias asegura que se inicia un proceso de reconstrucción del Comando Nacional Unitario con la Confederación de Trabajadores Colombianos y la Confederación General del Trabajo, hecho frente al cual ha mostrado ciertas reservas el sector radical. Se espera también un mayor dinamismo en las relaciones internacionales con la Confederación Sindical Internacional, la Confederación Sindical de las Américas  y con el  mayor sindicato de los Estados Unidos con gran poder en el Partido Demócrata AFL-CIO.

El sector ganador en la CUT asegura que mantendrá la presión para que el gobierno cumpla los acuerdos laborales, recomendados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), durante la aplicación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos.