No hay incertidumbre: Chávez avanza a su reelección

En días pasados, el investigador Luis Eduardo Celis de la Corporación Nuevo Arco iris, afirmó en relación a la campaña electoral que ha iniciado en Venezuela, “Es la primera vez desde que Hugo Chávez, asumió la presidencia en 1999, que no hay certeza sobre el resultado final, en todas las ocasiones anteriores el clima político, la dispersión de la oposición y la fuerza del candidato, daban siempre como seguro ganador a Chávez.”

Celis basa su afirmación en el informe de Crisis Group. Latin America Report Nº 42. Del 26 de junio del presente año, lo que no hace el investigador es indagar por el soporte metodológico en que Crisis Group basa su informe; un informe construido sobre deseos y premoniciones, antes que sobre un esfuerzo científico de estudio de la opinión y las diversas variables socio-económicas que configuran la coyuntura venezolana. De tal suerte que Celis se ve arrastrado por los mismos equívocos de Crisis Group.

Las variables del informe en mención son la salud del Presidente. Al respecto el informe plantea: “Pero una contienda presidencial en contra del actual presidente es algo diferente. En condiciones normales, Chávez posiblemente ganaría. Es muy bueno en campaña y todavía goza de fuertes lazos emocionales con muchos venezolanos, especialmente con los más pobres. También cuenta con instituciones leales y la poderosa máquina mediática del Estado, y usa abiertamente los fondos públicos para los fines de la campaña, particularmente entregando beneficios a través de programas sociales. Hasta los partidarios de la oposición admiten que competir con un Chávez sano sería prácticamente imposible.” Su conclusión la basa en el cáncer del presidente, sin embargo Crisis Group no cuenta con informes médicos o científicos.

En contravía a esta urdimbre de especulaciones, nuestros estudios de opinión, coincidentes con las demás encuestadoras venezolanas, dan como seguro ganador a Hugo Chávez Frías. Incluso encuestadoras como Datanálisis, reconocida como alineada con la oposición, dan una brecha a favor de Chávez de 17 puntos e Hiterlaces da una brecha de 30 puntos.

El punto discordante lo pone la encuestadora Consultores 21, cuyo estudio da un empate técnico entre Chávez y Capriles; pero no es de extrañar, ya para las elecciones del revocatorio en el 2004 y las elecciones presidenciales en el 2006, esta encuestadora había optado por el rentable juego de la propaganda política, dando como perdedor a Hugo Chávez. El lector podrá apreciar en los gráficos anexos, la histórica desviación que esta encuestadora ha mantenido en todas sus contiendas electorales en relación a los resultados, como producto de su crisis ética o de su lamentable desempeño metodológico.

Muy por el contrario al juego de propaganda política de Crisis Group o de Consultores 21, en nuestro barómetro del mes de junio de 2012, del desempeño general del presidente Chávez mantiene un 63% de calificación como bueno y muy bueno, 17% lo evalúa regular y 19% como malo muy malo. En contravía a estos halagadores datos, el desempeño de la oposición es calificado como bueno y muy bueno por un 22% de la población, 45% como malo y muy malo. El indicador de intención de voto expresa esta misma tendencia entre los dos candidatos que se disputan la presidencia hacia el próximo 7 de octubre, el 57.8% votaría por Hugo Chávez, mientras que solo el 23% lo haría por Capriles Radonski.

En los indicadores de agrado o desagrado el candidato opositor suma un 43% de desagrado, mientras que Hugo Chávez solo recibe el 17% de desagrado, así mismo para el 21%, Capriles le es indiferente. Esta matemática del agrado o el desagrado se complementa con el dato de 56% que dice que nunca votaría por Capriles Radonski.

Conocedores de estos resultados, diversos analistas de la propia oposición, que publican en el portal http://eleccionespresidenciales2012.blogspot.com, se preguntan como es posible que después del impacto de las primarias opositoras de febrero, el candidato opositor no haya logrado subir en las encuestas. Les intriga a sí mismo, que mientras su candidato recorre el país casa por casa y el Presidente no se ha expuesto al contacto público de manera intensa, éste mantiene la delantera en todos los estudios. Así mismo no comprenden como su candidato que era la expresión de la salud y la juventud, se haya desmayado en dos ocasiones en concentraciones públicas y sea incapaz de construir un discurso de más de 7 minutos. Chávez, convaleciente, se presenta rosagante y vital, logrando el récord de un discurso de más de 8 horas en la presentación de la memoria ante el congreso en enero y de tres horas el día de la inscripción de su candidatura el 11 de Junio.

Capriles busca conjurar este ambiente argumentando que “sólo cree en las encuestas serias y no en las de maletín”. Es la obvia respuesta de todo candidato que se siente en desventaja frente a su contendor, pero denota sin lugar a dudas la perplejidad que lo embarga ante el desarrollo de la contienda electoral y la incapacidad de su comando para construir una estrategia coherente y de impacto.

Muchos analistas intentan explicar la superioridad del presidente en los resultados electorales a partir la lógica del liderazgo carismático, elevan a la dimensión de lo mágico la relación que se ha construido entre Chávez y el pueblo venezolano. Visto así, nadie sin una conexión emocional directa y casi religiosa podría revertir este frenesí.

La anterior interpretación, que a primera vista parece novedosa, no hace más que sumarse a las posturas político académicas de desprecio por el sujeto nacional popular que se ha configurado en conciencia histórica, otorga todas las calidades al líder y designa a las multitudes el lugar de simple coreografía o, cuando más, de marea ciega emocionalizada e irracional. Pensamos que esa gran conexión entre el pueblo y Chávez debe ser vista desde otra perspectiva, desde la perspectiva del liderazgo programático que representa el presidente.

El ciclo de Revolución, que vive hoy a sociedad Venezolana fue aperturado por las multitudes en las protestas del caracazo en 1989, la vanguardia nacional popular del MBR200 interpretó esta atmósfera de revolución y consecuente con ello, se lanzó a los levantamientos cívico militares de 1992. De esas fechas hasta hoy, Venezuela ha vivido un vertiginoso proceso de desplazamiento de las élites, ha revertido el trazo del modo de desarrollo neoliberal y ha transformado la política social focalizada, en una política social garantista y universal, la cual durante estos 12 años de gobierno bolivariano ha logrado la reducción de la pobreza y la elevación de la calidad de vida de los venezolanos.

En el año 1992, a pesar de los fracasos operacionales en los levantamientos cívicos y militares, liderados por el MBR200, éstos se configuraron en hitos de apertura a una fase instituyente, significó la apertura de un ciclo de revolución, ciclo que vino a consolidarse en el siguiente período conocido como constituyente.

El período constituyente si bien no rompe la fuerza carismática generada por el liderazgo de Hugo Chávez como máximo comandante, sí desarrolla la construcción de un programa de nueva sociedad, el cual sería formalizado años más tarde en la Constitución Bolivariana de 1999.

Mientras la Agenda Venezuela embriagada de neoliberalismo profundizaba las privatizaciones y el desmantelamiento del estado garantista, la Agenda Alternativa Bolivariana presentó en 1996 la obligatoriedad para la sociedad venezolana de recuperar el estado como centro de gravitación del nuevo proceso nacional.

La Agenda Alternativa Bolivariana fue un primer esbozo de programa mínimo y significó una ruta metodológica nueva, al proponer hacer el programa con la gente, desde la constituyente. Luego la agenda se ha venido desarrollando año tras año de manera coherente. Primero en nueva constitución bolivariana; luego en 49 leyes habilitantes; el Plan de Desarrollo los 5 equilibrios de 1999; el Proyecto Nacional Simón Bolívar del 2006; y hoy con la propuesta del candidato Hugo Chávez para la gestión bolivariana socialista 2013-2019.

Aunque en la cultura política venezolana se otorgue una preeminencia tan grande al líder, es el proyecto de Constitución Bolivariana el referente político. Así vino a demostrarse en los días de abril del 2002 cuando el pueblo salió masivamente a recuperar el hilo constitucional roto por el golpe de la derecha venezolana.

Sin lugar a dudas, es en esta coherencia programática y la gran capacidad de volverla realizaciones en la vida cotidiana de la gente, donde debemos buscar la explicación de la gran conexión Chavez-Pueblo. No es un embrujo, no es magnetismo personal del líder, es su lealtad al libreto de libertad e igualdad que el pueblo ha venido reclamando desde las gestas de 1989. La ecuación no es como la pretenden presentar los analistas opositores o los académicos otoñales, no es Chávez quien crea al pueblo, por el contrario, Chávez es una creación colectiva del pueblo que se levanta en revolución.

Ver anexo de datos

/ Por Wilfer Bonilla

*Investigador Centro de Estudios Económicos y Sociales. Caracas-Venezuela.