Foto: Secretaria de Prensa | Presidencia de la República.

/ Por Oscar Sevillano*. Cuando Venezuela se encuentra a una semana del inicio de un nuevo mandato del reelegido presidente Hugo Chávez Frías, la incertidumbre por su verdadero estado de salud aumenta con el pasar de las horas.

Mientras la oposición venezolana pide claridad sobre el estado real del presidente Chávez, la familia y su vicepresidente Nicolás Maduro tratan de dar partes de tranquilidad asegurando que  “sigue estable dentro de su cuadro delicado y continúa batallando duro por la vida”, según palabras de  su yerno y ministro de Ciencia y Tecnología, Jorge Arreaza.

La incertidumbre por conocer información real sobre el estado de salud del presidente venezolano aumenta día tras día,  porque en caso de que este no logre posicionarse en el cargo para el cual fue reelegido por tercera ocasión, Venezuela se verá obligada a abrir nuevos escenarios que involucran posibles elecciones, para los cuales  el país vecino parece no estar preparado, porque es claro que por más que el chavismo controle la Asamblea Nacional (AN) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), sin la presencia del mandatario vecino encabezando lo que él llama  “revolución bolivariana”, esta corre el riesgo de dispersarse y debilitarse.

Los  escenarios que podrían  darse tras la enfermedad de Hugo Chávez, según la constitución venezolana son: la muerte o renuncia voluntaria, ambas   sentenciadas por el TSJ, o también los de  incapacidad física o mental, estas últimas determinadas por una junta médica designada por el TSJ y aprobada por la AN.

En el caso de que el postoperatorio al que fue sometido  el presidente Chávez se prolongue por más tiempo, podría darse la eventualidad de que se aplique lo que dice el artículo 231 de la carta magna, “si por cualquier motivo sobrevenido el presidente no pudiera tomar posesión ante la Asamblea Nacional”, lo podría hacer ante el Tribunal Supremo de Justicia,  donde este tiene mayorías, de  quienes se teme según miembros de la oposición, que estos podrían  aprovechar que el texto no precisa fecha alguna, y  desplazarse   hasta  La Habana para tomar juramento al mandatario. Sin embargo el jurista Juan Carlos Pinto considera improbable que esto suceda,   según su análisis en la BBC de Londres,  “el asiento de los poderes es el distrito capital de Caracas,  ciudad en la que se  debe tomar el juramento”.

Lo que sí podría suceder es que Hugo Chávez tome  posesión el 10 de enero y luego renunciar,  argumentando incapacidad física para continuar en el cargo. Si este escenario se llegase a dar  tendría que convocarse a elecciones y el vicepresidente Nicolás Maduro sería el encargado de asumir temporalmente la jefatura del Estado,  mientras se dan las votaciones a las que Maduro podría postularse con el claro apoyo del chavismo en pleno, en el caso de que este no se fraccione.

Otro de los más probables escenarios para Venezuela es que Hugo Chávez no pueda presentarse el 10 de enero para asumir un nuevo período al frente del país vecino. En este caso, según el artículo 233 de la Constitución de Venezuela, se tendría que convocar a elecciones en un plazo máximo de  30 días, y quien  estará al frente de los asuntos de la nación es el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, miembro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), mientras llega el día de las votaciones,  a las que el elegido por el mandatario venezolano para reemplazarlo en el cargo, podría ser Nicolás Maduro.

Mientras se define el escenario para Venezuela, esta seguirá en la incertidumbre, no solo por conocer la verdad sobre el estado de salud de su mandatario, sino también porque sus seguidores, quieren saber si existen posibilidades reales de que  el proyecto político al que su país le ha apostado por más de una década,  se prolongue durante un tiempo más, o si por el contrario, este comenzará a desaparecer y la oposición logrará vencerlo y retornar al poder.

* Periodista del portal ArcoIris.com.co