Este sábado durante la jornada de paro que vive el departamento de Arauca el presidente Juan Manuel Santos realizará su acostumbrado Acuerdo para la prosperidad.  En medio de las protestas que llevan ya varias semanas por parte de sindicatos, organizaciones sociales y campesinos, y que tienen semiparalizados trasporte, comercio y educación, Santos espera dar una señal de fortaleza.

Con movilizaciones, plantones, toma de colegios y bloqueos a sectores petroleros los organizadores del paro exigen desde el pasado martes al Gobierno y las multinacionales petroleras resarcir lo que califican de  daño ambiental por la explotación de hidrocarburos.

Las organizaciones sociales que lideran el paro denuncian reiterados incumplimientos y la dilación para afrontar un proceso de negociación de los puntos que han motivado la protesta social, argumentando que  el gobierno y las empresas  petroleras no han tenido disposición al diálogo.

Los bloqueos a la industria petrolera han sido respondidos en los últimos tres días con el uso de la fuerza estatal: aproximadamente 1200 efectivos del ESMAD (Escuadrón Móvil Anti Disturbios) llegaron a desalojar violentamente a las comunidades de los sitios de concentración.

Hasta el momento, en el tercer día del paro cívico son varios los heridos y detenidos por parte de los manifestantes, igualmente han resultado heridos, miembros de la Policía.

Tanto el gobierno nacional, como los organizadores del paro, se mantienen firmes en sus posturas. El Ejecutivo no entablará ningún diálogo bajo presión y los manifestantes no levantarán el paro, si no se resuelven los puntos de la protesta.

Santos llega a un departamento lleno de conflictos, con una explotación petrolera creciente y controversial sobre sus beneficios, y cuya clase política es cuestionada por su corrupción y vínculos con paras y guerrilla.