Imagen: cortesía larepublica.pe

Wilfer Bonilla, columnista de Arco Iris, Junto a Wuikelman Ángel Paredes y Richard Arraiz, Investigadores del Centro de Estudios Económicos y Sociales (CES) de Caracas, se aventuran en estas líneas a describir los cambios macroeconómicos que tendría que hacer Nicolás Maduro para hacer viable la Revolución Bolivariana.

El socialismo venezolano se ha anclado durante estos años en una forma de socialismo distributivo, pero ha sido incapaz de activar un nuevo tejido productivo capaz de satisfacer las necesidades sociales y garantizar la reproducción económica del modelo político de sociedad que se ha venido configurando en el ciclo de Revolución Bolivariana, sostiene el análisis.

Proponen desestructurar el rentismo petrolero como materialidad productiva y representación cultural en toda la población. Romper ese rentismo implica construir cadenas productivas viables y socialmente sostenibles, es necesario que dichas cadenas aporten al objetivo de satisfacer las necesidades reales de la población, pero igualmente es necesario que ganen altos índices de productividad para que puedan permanecer y consolidarse.

Lo ambiental no escapa a la mirada de los investigadores pues anotan que la explotación petrolera carece de alguna racionalidad ambiental y que el modelo productivo en su conjunto se ha intentado configurar desde la filosofía del crecimiento y la depredación.

Venezuela debe comprender que nos aproximamos a un límite del tiempo histórico donde los elementos fundamentales para nuestra supervivencia, y la reproducción como sociedad, son la energía, el alimento y el agua, la universalidad de la educación, la salud, el empleo, la disminución de la pobreza extrema y no las clásicas metas financieras e industriales, concluyen los analistas.

Añaden que esto  significa profundizar la construcción y materialización de un nuevo patrón energético sostenible, superar el petróleo para la generación de energía, para producir electricidad y superar el petróleo para la dinamización de nuestra industria, en últimas superar el petróleo como ícono de civilización.

Con la llegada de la crisis económica mundial del 2008 la economía venezolana entró en picada como producto de la caída en los precios internacionales del petróleo, situación que vino a mostrar los límites en la sostenibilidad de las políticas sociales garantistas, dependientes del crudo, puntualiza el texto.

* Texto adaptado del análisis “La Revolución Bolivariana y los retos del nuevo modelo productivo”, publicado en la revista Refundación.   Véalo completo en http://bit.ly/YxH4Wj