“Ese cuerpo te quedo pequeño para tu alma inmensa. Vuela, papito”

Así despidió María Gabriela Chávez a su padre, el comandante Hugo Chávez, delante de los altos mandos militares y de gobierno en el Panteón Nacional de Caracas.

Luego una carroza fúnebre trasportó en su último recorrido por las cálidas calles de la ciudad,  los restos mortales de Hugo Chávez Frías, el hombre que por catorce años gobernó a Venezuela, hasta las instalaciones del Museo de la Revolución.

“..En nuestras manos está tu llamarada….Tu seguirás palpitando en mi corazón, seguirás viviendo en mi alma, brillando en mis ojos. Papito amado mío vuela libre, vuela gigante y sopla fuerte como los vientos huracanados, que nosotros defenderemos tu Patria como nos enseñaste”, fueron los apartes más sentidos de la carta de despedida de María Gabriela a su fallecido padre.

Esta semana también se conoció la dura carta que envió a lo que ella misma llamó, oposición ‘enferma’, encabezada por el último contendor político del comandante Hugo Chávez en vida, Enrique Capriles. La misiva fue escrita por María Gabriela para despejar las dudas que rondaban a cerca del día y la hora exacta del deceso de su padre. Ver la carta.

El cuerpo sin vida del comandante Chávez estará ahora en el Comando de la Montaña, el emblemático cuartel desde el cual Chávez condujo el golpe militar del 92 contra el presidente de la época Carlos Andrés Pérez. Allí el gobierno venezolano dispuso la construcción de lo que se llamará el Museo de la Revolución.