Con inmensa alegría compartimos al conjunto de los colombianos y las colombianas que hemos desarrollado con total éxito el primer encuentro nacional del Frente amplio por la paz, la democracia y la justicia social, en medio de un espíritu unitario y plural, en el que las organizaciones políticas, sociales, ambientales, culturales, étnicas, nacionales y locales pusimos el conjunto de nuestros acumulados de movilización, organización y ejercicios de gobierno en función de encontrarnos para materializar el anhelo de paz y de construcción de una alternativa política de poder y de cambio.

En nuestro encuentro hemos tenido la alegría de contar con la participación de delegados de Uruguay, Ecuador, Bolivia y Brasil, así como del Foro de Sao Paulo, quienes nos han compartido su experiencia unitaria que les ha permitido llegar a ser gobierno y adelantar cambios significativos en sus países. De seguro, su importante trayectoria y respaldo latinoamericano nos brindarán significativos aportes en el camino unitario que hoy retomamos con renovada energía, al que ellos  también nos convocan.

Los colombianos y colombianas asistimos a un momento excepcional que puede abrir el camino de cambios históricos. El proceso de paz entre las FARC- EP y el gobierno nacional en La Habana, Cuba, debe ampliarse al diálogo con el ELN y demás insurgencias.

La paz que reclama la gente requiere cambios y reformas sociales para romper la injusticia y la insultante desigualdad; así como de una apertura democrática que reconozca nuevos derechos y asegure los existentes. Sin embargo, la actitud del gobierno es incoherente frente al proceso de diálogo y a los pre acuerdos en La Habana: agenda legislativa, ley de baldíos, desconocimiento de consultas previas y titulación colectiva, y ampliación del fuero militar van en contra vía de un acuerdo de paz y desconocen lo convenido con las organizaciones sociales y populares. Igual preocupación nos merecen aquellos enemigos de la paz, que  desde dentro y fuera del gobierno, se encuentran a la ofensiva para boicotear el proceso.

¿Para qué el frente amplio?

Quienes confluimos en el Frente amplio por la paz, la democracia y la justicia social creemos que la paz democrática será posible mediante la más amplia confluencia de todos los sectores democráticos, progresistas y de izquierda, en un fuerte torrente que enamore a su vez a las mayorías de nuestro país.

En este sentido nuestro papel será el de contribuir en la articulación de las diversas iniciativas que en pro de la paz se desarrollan hoy en nuestro territorio y el de respaldar y profundizar los diálogos de paz. Nos encontramos aquí para construir entre todos y todas una alternativa política que nos permita ser gobierno y poder para adelantarlos urgentes cambios que demanda nuestro país.

En particular, impulsaremos de manera conjunta:

  • El respaldo a la solución política, a los procesos de diálogo en curso y a los que faltan por instalarse, así como el apoyo a la construcción de una paz cimentada en la justicia social y en las visiones plurales de muchos y muchas.
  • La necesidad urgente de un cese bilateral del fuego y el llamado a todos los actores para evitar la afectación de la población.
  • El desarrollo de una verdadera reforma política que democratice el sistema político colombiano, sanee el ejercicio de la política y la administración pública y de reales garantías de participación a los movimientos políticos y sociales alternativos en las diferentes instancias de decisión de los asuntos centrales de nuestro país.
  • La defensa y construcción de nuestro territorio, naturaleza y bienes comunes, promoviendo las diversas concepciones que existen en el movimiento social y político y buscando su articulación.
  • La defensa de la soberanía de nuestra nación para definir sobre nuestros aspectos económicos, políticos, culturales, ambientales y militares.
  • La solidaridad internacional y la unidad e integración de América Latina
  • Juntar las diversas luchas como paso indispensable para construir un bloque contundente, político, social y cultural que sea opción de poder.
  • La plena igualdad y la materialización de derechos para la mujer y el reconocimiento de la diversidad de géneros.
  • Trabajaren dirección a que la construcción del Frente amplio permita tender los puentes para que todos los sectores participes de él, afrontemos de forma unitaria las elecciones de 2015.
  • La posibilidad de un proceso de asamblea nacional constituyente está en el horizonte de reflexión de la sociedad colombiana en su conjunto. Estamos construyendo una ruta propia desde el movimiento popular para llegar a este momento. El camino hacia la paz requiere, mientras tanto, de un decidido y vigoroso movimiento social por la paz, al cual convocamos a todos los sectores políticos y sociales del país.
  • Trabajar conjuntamente para que el 2015 sea el año de la movilización social y política  por la paz, iniciando desde  diciembre de 2014 con la Gran cumbre de convergencia por la paz, y siguiendo con el Congreso constituyente por la paz del 9 de abril del 2015, la construcción de los frentes amplios departamentales  y municipales en todo el país, de cara a la realización del Segundo encuentro nacional del frente amplio para el mes de mayo, así como las demás acciones que desde las regiones y sectores sociales se programen y desarrollen.

¿Y el frente cómo?

Hemos coincidido en aprender de nuestras experiencias pasadas, tanto de nuestros aciertos como errores; a construir sobre la base de la unidad en la diversidad, haciendo de ésta, nuestra máxima potencia y no la mayor debilidad; y a superar esquemas que nos han conducido al inmovilismo, el desencuentro y la fragmentación.

De igual forma, hemos coincidido en que esta experiencia unitaria debe tener como centro las bases, promoviendo el encuentro local y regional, para de esta manera construir una verdadera perspectiva nacional.

Este Frente amplio deberá seguir construyéndose de la mano de la movilización social y popular, a partir de prácticas incluyentes, del reconocimiento de la diversidad y de las distintas maneras de hacer, desde el trabajo permanente, la ética y el cambio de las prácticas en el ejercicio de la política.

Somos sumatoria de acciones, voluntades, convicciones y disposición. Un espacio abierto y convocante, producto de nuestras deliberaciones y coincidencias como procesos regionales, indígenas, agrarios, afrocolombianos, sindicales, de la diversidad sexual, las nuevas ciudadanías, estudiantiles, magisteriales, urbanos, de la cultura, de las organizaciones locales;  así como también de convergencia de las dinámicas nacionales  participantes de la convocatoria de este primer encuentro.

Hacemos un llamado al diálogo con el país e invitamos a seguir construyendo el Frente amplio  con todos los actores de la sociedad en el propósito de dar a conocer las propuestas que sustentan la necesidad de la unidad para luchar por una paz justa, democrática e incluyente que abra la vía a la construcción de la justicia social y entregue a la gente el protagonismo indispensable para modelar la nueva Colombia.

Salimos con la certeza de que nuestra potente unidad en la diversidad nos permitirá alcanzar los sueños de la paz y la reconciliación de nuestro país, así como el ejercicio que nos permita construir una Colombia soberana, digna y realmente democrática.

Bogotá, noviembre 15 de 2014

Comunicaciones Frente Amplio por la Paz