En Córdoba, el también liberal, con tradición de varias generaciones, Juan Manuel López Cabrales, impuso en el 2003 a su hermano Libardo José, y cuando éste cayó preso por una inhabilidad, Juan Manuel López C. volvió a imponer un gobernador elegido para un periodo atípico, Jaime Torralvo. Para este periodo que termina hizo elegir a la actual gobernadora de Córdoba, Marta Sáenz Correa.

Y en Bolívar, Joaco Berrío, apoyado por el detenido senador Javier Cáceres Leal, con el apoyo de la casa hegemónica de Magangué y enfrentado a la casa García, resultaría elegido en el 2007, pero no terminaría el periodo. Y ante el vació por la caída de Berrío y Cáceres, la familia García Romero eligió a un miembro de segunda fila como gobernador a Alberto Bernal Jiménez, ex concejal de Cartagena.

En Sucre, durante casi 10 años, tres gobernadores sucesivos han sido condenados: Érick Morris, Salvador Arana y Jorge Eliécer Anaya (2004–2007). En Bolívar, Simancas fue privado de la libertad y Berrío destituido e inhabilitado. Sólo ha habido una extraña paz en Atlántico, aunque no en Barranquilla, donde el alcalde Guillermo Hoenigsberg fue acusado por su mentor, Bernardo Hoyos, de haber sido elegido con el apoyo del Bloque Norte, que después se supo controló la mayoría de las acciones a través de sociedades en Panamá, según SEMANA, de la firma Métodos y Sistemas, encargada de la gestión del recaudo tributario. (Ver Barranquilla Caliente y Duda metódica).

En la actual contienda electoral

Hoy, Julio Cesar Guerra Tulena, candidato a la gobernación de Sucre, quedó como candidato único al retirarse sus más fuertes contendores: Héctor Hernández Manotas, del Partido de la U y Ramón Emiro Muskus, del PIN. El primero era el candidato de ‘el Gordo’ García en alianza con la familia Alfonso López de Magangué; y Muskus en alianza con Arana y Yair Acuña, representante cercano a Enilse López Romero, alias ‘la Gata’. A Julio Guerra Tulena le quedó un contendor, pero no tiene pierde, pues Gustavo Montes, avalado por Afrovides, ni siquiera vive en Sucre, donde ya comienza a verse como una especie de ‘doctor Goyeneche’.

En Magdalena, José Luis Pinedo, hijo del senador Miguel Pinedo Vidal, éste último preso por parapolítica, es candidato a la gobernación, enfrentado al ‘Mello’ Cotes, hijo y sobrino de aliados de Jorge 40. (Ver en Verdad Abierta los Paramemos de William Vélez).

En Bolívar, el pulso para ganar la gobernación es entre condenados. Juan José García Romero y Enilse López, alias ‘la Gata’ fueron contendores en el 2003 y lo son ahora, pero ambos están condenados: la primera por un homicidio y el segundo por corrupción. Los dos, son las cabezas visibles de la disputa por el poder en Bolívar. La ‘Gata’ con sus dos senadores Héctor Julio Alfonso López y Antonio Correa del PIN, en alianza con la senadora de Cambio Radical, Daira Galvis, el senador liberal Lidio García Turbay, el ex senador conservador William Montes y la alicaída casa Curi, más otro grupo de parlamentarios como Elías Raad del Partido de la U y el conservador Pedrito Pereira, e inhabilitados como David Turbay.

Las alianzas se dan por incumplimientos de pactos burocráticos de Juan José García Romero, (el otro condenado en esta trifulca política, la contraparte de la Gata), esposo de la senadora Piedad Zucardi, quien no cumplió los pactos con Daira Galvis en el manejo burocrático del atípico gobierno actual.  Y con la familia Raad, de origen conservador, pero siendo del Partido de la U están distanciados de García Romero porque votaron por Name para senado en 2010, que fue quien financió la cámara de Elías Raad. Fuentes confiables afirman que Juan José García había pactado con la Gata entregarle salud y planeación del gobierno atípico, lo que no cumplió.

La Guajira para finalizar, el atentado al candidato de Cambio Radical Juan Francisco ‘Kiko’ Gómez Cerchar fue un hecho que nadie se esperaba. Frente a este acontecimiento las versiones son confusas, pero se especulan varias posibilidades en el departamento: uno, que sus contradictores políticos hayan intentado asesinarlo, versión que surge de los seguidores de Gómez Cerchar; dos, la posibilidad de que las balas hubieran sido disparos accidentales de uno de sus 20 escoltas en medio de la oscuridad de un barrio periférico y de una multitud incontrolable; y tercero, que el pasado de ‘Kiko’ se le apareció y le pasó una cuenta de cobro. Esta última posibilidad es bastante probable para dirigentes guajiros consultados, porque las bandas que están dedicadas al tráfico de gasolina, al narcotráfico o a cualquier negocio legal o ilegal, no pueden permitir que alguien como ‘Kiko’ los controle, pues los va a terminar sacando del juego o golpeándolos.

El atentado en el que murió acribillado bajo una balacera de más de 200 disparos de armas largas en pleno centro de Riohacha en el que murió Dilger Becerra, abogado y esposo de la secretaria de salud de La Guajira, es visto como una cuenta de cobro de los ‘rastrojos’ o de los ‘urabeños’, que se metieron para capturar el territorio de alias Pablo, capturado a comienzos de 2011 en Bogotá. Y como si fuera poco, en las últimas dos semanas ha habido cuatro atentados con granada en Riohacha, situación que tiene preocupadas a las autoridades.

El panorama no ha cambiado. ¿Cuántas generaciones necesitarán Magdalena, Sucre, Guajira, Cesar, Bolívar, Córdoba y Atlántico para conocer una profunda renovación en las costumbres políticas? De acuerdo con los candidatos que hay y la forma como se está desarrollando el debate electoral, ese día está lejano todavía.