Foto: Portada de la revista Credencial Historia, edición 201/ Septiembre 2006

Foto: Portada de la revista Credencial Historia, edición 201/ Septiembre 2006

(Continuación de La caída del régimen conservador de Laureano Gómez Castro el 13 de junio de 1953)

Durante los primeros años de gobierno Rojas Pinilla respondió a las expectativas de sus promotores, pactó la paz con las guerrillas liberales de los Llanos Orientales (Guadalupe Salcedo y Dumar Aljure), fue su hombre de confianza el general Alfredo Duarte Blum quien el 13 de septiembre de 1953 recibió las armas. Desmovilizado el enemigo principal y con el Batallón Colombia de regreso, estas tropas bien armadas, entrenadas y con “bautismo de fuego” fueron lanzadas contra las guerrillas de los comunes, Guerra de Villarrica, una verdadera campaña de cerco y aniquilación que sembró la semilla del nuevo conflicto pues lograron escapar a las zonas de Marquetalia, Riochiquito, Pato y Guayabero (1).

Después de tres años, Rojas tomó vuelo propio y trató de imponer tímidamente un régimen populista de corte peronista. Creó un sistema de bienestar para los militares y concitó apoyo popular con una política de asistencia social al estilo de Eva Duarte de Perón, aquí dirigida por su hija María Eugenia Rojas de Moreno Díaz; al igual que Gómez, labró su caída al convocar su propia ANAC; pretendió por esta vía asignarse un nuevo periodo de gobierno; pero se enfrentó a una confabulación en estado avanzado cuando planteó nuevos impuestos y la participación accionaria del Estado en la empresas privadas con un 15% del capital, lo cual se convertía en una expropiación inaceptable a ojos de las élites económicas.

Foto: Revista Credencial Historia, edición 201/ 10 de mayo del 57. Una multitud liberal, proclama en la plaza de Bolívar el fin de la dictadura y pide la candidatura de Alberto Lleras

Foto: Revista Credencial Historia, edición 201/ 10 de mayo del 57. Una multitud liberal, proclama en la plaza de Bolívar el fin de la dictadura y pide la candidatura de Alberto Lleras

En la Caída de Rojas Pinilla el protagonismo correspondió a los gremios de ANDI y FENALCO quienes junto a los banqueros pagaron sueldos adelantados a sus trabajadores para forzar la parálisis total del país mediante la conformación del Frente Civil; luego de un conato de revuelta popular Rojas dejó el poder en manos de una Junta Militar que convocó el plebiscito del 57 para dar vida al Frente Nacional (2).

Sin embargo en el plano político los protagonistas fueron los excluidos de ayer, el Partido Liberal con Alberto Lleras Camargo y el conservatismo doctrinario del defenestrado Laureano Gómez, aunque la dicha no le duró mucho, pronto fue arrinconado por la trinca Ospino- Alzatista mayoritaria en su partido; fueron los acuerdos de Sitges y Benidorm (en la España franquista) los que delinearon un nuevo país, retorno a una democracia restringida, regreso de las instituciones para compartir el poder durante 16 años con la alternación de dos presidente liberales y dos conservadores y paridad en la administración pública.

Los empresarios obtuvieron el Ministerio de Hacienda, impusieron una estricta ortodoxia económica siguiendo los dictados del Fondo Monetario Internacional; los militares el Ministerio de Guerra (hoy Defensa), impusieron la Doctrina de la Seguridad Nacional y del enemigo interno, retornaron a los cuarteles pero conservaron los beneficios otorgados por la dictadura; los terratenientes el Ministerio de Agricultura desde donde impulsaron la concentración de la tierra a pesar de la Reforma Agraria de Lleras Restrepo.

LAS GRANDES TRANSFORMACIONES A PARTIR DEL FRENTE NACIONAL

Económicas: El Frente Nacional impuso en Colombia las teorías de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina) del chileno Raúl Prebisch, según la cual los países sub desarrolladas debían forjar una base industrial moderna para sustituir la importación de productos de consumo. El IFI Instituto de Fomento Industrial creó o amplió factorías para la producción de materias primas, Papelcol, Paz del Río, Ecopetrol, Colgas, Policolsa, Monómeros, ISA, Alcalis y servicios públicos, Telecom, Electrificadoras, Telefónicas, Licoreras y ensambladoras como Sofasa y Colmotores incluso la Flota Mercante Grancolombiana.

En consecuencia el peso real de la industria se acrecentó en el lapso 1950-73, cuando pasó del 27.8 % del PIB al 32.7 %,; igual el sector comercio y servicios subió del 33.8 % al 38.4%, en detrimento del sector agropecuario que bajó del 38.4% al 28.9 % (3).

Es importante anotar que en el periodo (1951-85) Colombia mantuvo unas estadísticas básicas iguales al promedio de los países con un estadio similar de desarrollo pero con tres diferencias: una proporción muy baja de mano de obra en el sector agropecuario, estaba en un rango del 25 al 30% cuando los cálculos habían predicho un 45 o 50%; altos índices de violencia que acaecían de manera paralela a una redistribución demográfica y una gran concentración de la tierra.

Foto: Revista Credencial Historia, edición 201/ Los expresidentes Alfonso López Pumarejo y Laureano Gómez, estrechan sus manos después de dos décadas de enconada enemistad política.

Foto: Revista Credencial Historia, edición 201/ Los expresidentes Alfonso López Pumarejo y Laureano Gómez, estrechan sus manos después de dos décadas de enconada enemistad política.

Demográficas y sociales: En 1951 la población urbana era del 39%; llegó al 52% en 1964 y sobrepasó el 67% en 1985. La población rural del área andina (área de economía cafetera) había descendido en ese mismo periodo del 82% al 69%; en contraste había aumentado del 18% al 31% en Costa Atlántica, llanos orientales, Orinoquía y Amazonía (zonas de ganadería extensiva en tierras cálidas periféricas) (4) .

En 1971 los 1.100 grandes propietarios tenían 5.500 ha promedio, acaparaban 6 millones de las 30 millones de ha del país; es decir la quinta parte, mientras los 700.000 pequeños propietarios tenían que conformarse con algo más de 1 millón de ha para un minifundio promedio de 1 ha y media (5).

Los 2millones de desplazados por La Violencia (primer desplazamiento que causó 300.000 muertos) migraron en parte hacia las ciudades y en parte hacia las zonas de colonización reciente; con dos consecuencias, los cinturones de miseria urbanos fueron el caldo de cultivo de bandas de sicarios puestas al servicio de las mafias del narcotráfico y las áreas de colonización rápidamente se convirtieron en zonas de influencia de las guerrillas (década de los 60), el narcotráfico (década de los 70) y el paramilitarismo (década de los 80) intensificándose así el Conflicto Armado (6).

Élites económicas y políticas: La actividad empresarial cambió sustancialmente a partir de 1986 debido a la globalización de la economía y a una radical transformación neoliberal sucedida en Reino Unido y Estados Unidos (Margareth Tatcher y Ronald Reagan) se abandonó la teoría de la CEPAL. En América Latina el neoliberalismo llegó con los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari en México, Carlos Saúl Menem en Argentina, Alberto Fujimori en Perú, Fernando Collor de Mello en Brasil e incluso el segundo Gobierno de Carlos Andrés Pérez en Venezuela que provocó el “Caracazo” y el fallido golpe militar de Hugo Chávez (7). Colombia no fue la excepción, los gobiernos de Virgilio Barco (1986-90) y César Gaviria (1990-94) adelantaron el proceso de Apertura económica que redujo el tamaño del Estado por la venta de las empresas estatales.

Foto: Revista Credencial Historia, edición 201/ 1957. El expresidente Alberto Lleras Camargo, y el jefe conservador Guillermo León Valencia.

Foto: Revista Credencial Historia, edición 201/ 1957. El expresidente Alberto Lleras Camargo, y el jefe conservador Guillermo León Valencia.

El avance tecnológico obligó a las grandes empresas de carácter familiar a desarrollar un modelo corporativo de administración en el cual los directivos se escogen por su idoneidad profesional y no por sus vínculos familiares o de amistad con el patriarca fundador. La crisis económica forzó a la revisión del modelo de conglomerados económicos diversificados en muchas actividades sin ninguna relación a un esquema empresarial concentrado en una o unas pocas competencias altamente desarrolladas. El crecimiento de esas empresas debía darse en el mercado exterior donde tenían que adaptarse a altísimos estándares de competitividad (8).

En 1985, casi toda la banca era estatal y la privada estaba envuelta en una crisis de grandes proporciones, en 2015 la banca se había privatizado y era propiedad de multinacionales como Citybank, Bancos Santander y BBVA de España, Helm Bank o de los grandes grupos económicos como AVAL y Bancolombia (9).

Las élites económicas modernas cuyas actividades estaban en el sector industrial, comercial y financiero aumentaron riqueza y poder en detrimento de las élites regionales ligadas a la tierra sometidas a la dura competencia del narcotráfico; las consecuencias serían demoledoras para el país, 26 años de intensificación de la guerra paramilitar (1980- 2006) que causó el segundo desplazamiento con más de 6 millones de víctimas a quienes se les despojó de una cifra similar de hectáreas de tierra y más de 250.000 muertos y desaparecidos, circunstancias que iban a desbordar el gobierno Samper.

1.Alvaro Gómez Hurtado hijo de Laureano Gómez las llamó “Repúblicas Independientes”
2. Restrepo Santamaría Nicanor. Empresariado antioqueño y sociedad, 1940-2004. Medellin, Editorial U de Antioquia. 2011.
3. Silva Colmenares Julio. Los verdaderos dueños del país. Fondo Editorial Suramérica. Bogotá. 1977.
4. EL TIEMPO, abril de 1990 artículo Violencia y Cambio Estructural. Antonio J Urdinola quien cita estudios de Juan Luis Londoño para la Misión de Estudios del Sector Agropecuario y de José Olinto Rueda para el DNP.
5. Datos del DANE citados por Julio Silva Colmenares.
6. Idem cita 12.
7 Revista SEMANA. 30 años de las cien empresas colombianas. Tres décadas de destrucción creativa. Luis Guillermo Vélez Cabrera. Mayo 17 de 2015. Bogotá
8. Revista SEMANA. 30 años de las cien empresas colombianas. Tres décadas de destrucción creativa. Luis Guillermo Vélez Cabrera. Mayo 17 de 2015. Bogotá
9. Idem.

(Cuarta entrega de seis. Espere la quinta el próximo martes 7 de junio)

Hernán Pedraza Saravia
Investigador del Observatorio Conflicto Armado y Post-Conflicto -OCAP- de la Corporación Nuevo Arco Iris –CNAI-