Foto: Vanguardia.com

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Toda negociación empieza con tropiezos y dificultades en un escenario de desconfianzas y lógicas distintas a la hora de entender la paz y su proceso de construcción. Esto es válido tanto para la delegación del Gobierno como para la del ELN.

Veamos esta tesis en la línea del tiempo de una negociación que empezó su fase exploratoria en el año 2014; por un lado el ELN inicio conversaciones exploratorias con el gobierno Colombiano en medio del desarrollo de los diálogos con las FARC, que se instalaron en el año 2012, lo que repercutió en la concertación rápida de la agenda de negociación Gobierno-ELN, que solo pudo acordarse en el mes de marzo de 2016, más de 2 años después de iniciados los contactos secretos con el gobierno de Santos. Varias son las razones de este dilatado primer momento:

Toda negociación empieza con tropiezos y dificultades en un escenario de desconfianzas y lógicas distintas a la hora de entender la paz y su proceso de construcción. Esto es válido tanto para la delegación del Gobierno como para la del ELN.
Veamos esta tesis en la línea del tiempo de una negociación que empezó su fase exploratoria en el año 2014; por un lado el ELN inicio conversaciones exploratorias con el gobierno Colombiano en medio del desarrollo de los diálogos con las FARC, que se instalaron en el año 2012, lo que repercutió en la concertación rápida de la agenda de negociación Gobierno-ELN, que solo pudo acordarse en el mes de marzo de 2016, más de 2 años después de iniciados los contactos secretos con el gobierno de Santos. Varias son las razones de este dilatado primer momento:

  • Las dificultades de la dirección político militar del ELN para presentar un texto de agenda realista a la contraparte, que se diferenciara en sus contenidos de las propuestas presentadas por las FARC…
  • Por otro lado, el dogmatismo de los negociadores del gobierno nacional a la hora de encarar diálogos con el ELN, pretendiendo imponer un esquema de negociación a imagen y semejanza al desarrollado con las FARC…
  • A esto se le suma el cambio del equipo de negociadores del gobierno nacional hace apenas unos días…
  • Dificultades internas entre el Comando Central COCE y el Bloque Oriental (Domingo Laín) que se profundizaron a partir del V congreso de esa agrupación, en torno a las diferencias de concepción político-militar que existen entre estas dos instancias de dirección…

Otros elementos de suma importancia que influyen en el inicio de los diálogos son:

  • El impacto de los resultados del 02 de Octubre impactan la mesa, tanto en sentido positivo (repotencia la agenda del ELN), como negativamente, al enviar un mensaje pesimista sobre las posibilidades trasformatorias de una negociación política, en un ambiente hostil y radical de los sectores de derecha…
  • La Falta de comunicación con los mandos en los frentes y la dinámica propia de autogestión de sus capacidades militares y económicas, genera dificultades en el acatamiento de órdenes por parte del COCE…
  • Las dificultades para formar cuadros políticos en todos los frentes del ELN que entiendan las lógicas políticas de la negociación y lo puedan trasmitir a la guerrillerada…
  • Los operativos militares y de hostigamiento estratégico, estimulan las posturas radicales al interior del ELN, en especial en las regiones de Arauca, Catatumbo y Choco, que respaldan, una tesis esgrimida en el V congreso de esa organización…
  • La crisis venezolana afecta transversalmente las conversaciones con el ELN, por la relación e intereses históricos con ese país, por parte de los Elenos.
  • El papel de la iglesia es definitivo para cimentar las confianzas entre las partes…

El principal del momento, la liberación de Odín Sánchez, en este sentido el esfuerzo debe estar dirigido a por un lado garantizar la inmediata liberación por parte del ELN, sin condiciones, pero por el otro matizar la exigencia del gobierno de condicionar el inicio de la discusión del punto uno de la agenda, a que se dé la liberación como exigencia previa, este no puede ser un inamovible para iniciar formalmente las conversaciones y allí hay que llamar a la sensatez de la comisión negociadora del gobierno nacional en cabeza de Juan Camilo Restrepo a priorizar su misión principal que no es otra que avanzar en la negociación y en medio de ella ir resolviendo las dificultades que se vayan presentando.

El tema del secuestro no será el último escollo de esta negociación, ya lo mostró antes la negociación con las FARC, de hecho el comandante Pablo Beltrán, jefe negociador del ELN, ya planteó un segundo gran debate público: “la necesidad de acordar un pacto de cese al fuego que le dé el alivio que requiere la sociedad. Por Ahora, el Gobierno ha dicho que los diálogos se desarrollan en medio del conflicto. No hemos estado de acuerdo y hemos propuesto que debemos pactar un cese al fuego” (Ver en EL ESPECTADOR). Este un planteamiento importante del jefe negociador del ELN que debe ser tratado una vez se inicie formalmente la negociación de punto uno de la agenda y se haya resuelto el problema de los secuestrados por parte de esta insurgencia.

VER DOCUMENTO COMPLETO EN RETOS Y DIFICULTADES DE LA NEGOCIACIÓN CON EL ELN

Julio Cesar Arenas
Investigador del Conflicto Armado, Corporación Nuevo Arco Iris.